Poemas Pelotudos

La sublimación estética del lenguaje, en su forma mas avanzada.


¿Como está el tiempo?

por Miki Hauser

La temperatura de  ”k”
36 grados
La temperatura de “C”
38 grados.
Treinta y seis y treinta  y ocho son 74
De 100
Veintiséis son  los que no están
Son grados que no están ahí
Entre la K y la C
Casette
Cachet
Vitter Kas
Pastel y vino Pinot Noir
Mezcolanza de ”M”
Hay otras sensaciones térmicas
pero para que citarlas
La temperatura es normal
35, 8 grados
Entonces los 64, 2
Que faltan para que se queme todo y se vaya a la mierda
Explote
D?
D?
Es una mayoría absoluta de grados que no calientan ni enfrían
Son ingrávidos
Es que no responden a la ley de gravidez
No han nacido si son “in” grávidos…!
No!
Han nacido pero están flotando
¿Son “ingrávidos”?
No!
No!
No!
¿puede ser que la mayoría absoluta esté flotando?
No!
Unos están flotando, y otros volando
Cuántos son los que vuelan?
DOS
¿Por qué dos?
Porqué son suficiente para ser una pareja
Porqué dos son mejor que uno
Porqué dos siempre fueron uno
Porque uno es siempre dos
Porqué mas es multitud
La multitud domina a la psiquis
Y la psiquis está fresquita a los 36 grados de temperatura
O sea que nos quedan
DOS centésimas
De un todo


Sobre la capacidad sonora de un submarino nuclear

por a.salcedo

 

Pelos especiales
entre mi dentadura
Te vi toda sucia hecha bolita
en el establo
qué asco me dio la caca de
tu mamá

Este caballo conoce el código
de acceso a la bóveda
¡Interrógalo!

 

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Estudio detallado de las aves

por Monsieur Côtelette

En mi oficina feng shui
por suerte me dejan fumar
pero solo en la ventana.
Entonces abro las hojas
y me cago de frío por un rato.
Así, realizo lo que tantos,
aquello que hace grande
a este país:
evito trabajar.

Un día
cansado de observar
la piscina del hotel gay que hay al lado,
siempre vacía,
siempre tentadora,
si no fuera por los gays que no están,
miré hacia abajo
a un patiecito perdido
que debe ser del portero,
perdón, encargado,
del edificio
laboral.

Entre una chapa oxidada,
y muchas prendas secándose
(lo que me recuerda que debo hacerlo con las propias,
puesto que el lavadero me achica la ropa,
y una remera se transforma fácilmente en topcito),
hay una jaula,
demasiado pequeña
para el pájaro que hay adentro,
que no se que tipo de pájaro es,
porque de ornitología entiendo
poco y nada.

Fue entonces cuando
una segunda ave,
ésta en libertad,
se posó sobre la jaula,
y empezó a revolotear.
Hubiera seguido observando,
pero mi jefe
irrumpió en escena,
malgastando una colilla a medio terminar.

La escena de las aves se repitió varios días,
y parece ser siempre el mismo,
el que acechaba al privado de su libertad.
Por lo general se queda inmovil,
y de repente salta,
y casi al instante el segundo responde;
o amaga con irse,
y se posa en un cornisa,
para luego retornar,
y retomar
el baile a distancia.

La imagen llenóme de conjoga:
el ave que añora su libertad,
el par que lo observa azorado,
incapaz de hacer algo,
de romper las rejas,
que separan a su hermano
del mundo real.
Quizás se trate de viejos conocidos,
pensé,
unos amigos de la infancia
que se vuelven a encontrar.
O puede que solo quiera su comida,
ese apetitoso alpiste,
apetitoso desde su punto de vista
claro está,
que reposa tan cerca y tan lejos,
detrás de unas tiras de metal.

De todas formas
lo mas probable,
es que
como todas las cosas,
se lo quiera fifar.


Y aquí analizando las cosas

por Miki Hauser

…y aquí analizando las cosas
Porque uno se asienta -en este caso- a pensar
¿Cómo son las cosas?…Yo he parado con un Suzuki
A la puerta de mi casa
Lo subí a la vereda
Le puse un antirrobo
Y entré con la llave que se usa para abrir la sostenida.
Caminé unos veinte metros
Encendí la computadora
Esperé hasta que todos los sistemas se abrieran

Y en eso,
me sentí un paisano.
Bajé del caballo,
Lo até a una rama -está para eso-
Atravesé la puerta con su cortina de trapo
Y me senté cerca del hogar
Para pensar…

Antes de poner leña.

Encendí un porro
Le di unas caladas
Y al momento…

Mi pipa con tabaco del paraguay -eso dicen-
Silencio
Pensé

Pensé en que hay que cambiar la cubierta delantera derecha
Se desinfla sola
Debe tener un clavo
O debe perder por la válvula
Pensé…

Que debo poner una nueva, una herradura nueva
Y que ahora mismo no tengo ganas
Estoy cómodo delante del fuego
Con la bandera argentina en el pecho.

(more…)


Haiku

por Monsieur Côtelette



Bukowslico II

por Monsieur Côtelette

El canMacizo, tigroso y de pelo ralo.
Hijo sustituto criado en cucha de oro,
asiste a cada una
de las congregaciones familiares.

Sangre azul
late en sus vasos
mas ello no impide
saltear normas u modales,
los cuales le son inculcados.
A lo sumo un grito,
nunca un castigo,
ni siquiera una soga para ser atado.

Con su lengua de bofe recorre,
impúdico,
zonas erógenas,
rostros ajenos,
y baldozones
al acecho de migajas.

Baba propia de adolescente alzado.

Comportamiento prototípico
de un puber
que desconoce masa y volumen propios,
y todo lo lleva por delante,
incluso a la abuela,
en plena escalera,
y sobretodo a los infantes,
a quienes persigue,
y voltea,
y acosa
y lame
y lloran,
lloran,
y lloran,
en un mediodia de domingo con resaca.


Profundo

por Monsieur Côtelette

Insidiosa el coloide estelar,
refulgurante en los abismos
de lugar y tiempo.
Cuadrofónica la experiencia
metahumana-metamorfoseante,
injusta,
como fóbica piedad del infante.
Te toco
y desapareces;
tu figura monocroma
de fetichizantes coloquios,
tu contorno plebeyo
de shub niggurath cansino.
La purpurina que resbala por el hipotálamo,
a la espera del
zarpazo aurífero
de misceláneas desventuras.
Pomposidad extrema ad infinitum,
mimética como fluidos asolados de estirpe aglutinante.
Paralelepípedos que desfiguran los enigmas
del geronte Ahab,
purificado en madreselva antagónica.
Heródoto se enorgullecería
ante tal plática pletórica.
Y así comienza.