Pequeñas Revoluciones

La sublimación estética del lenguaje, en su forma mas avanzada.


Palermotown

por

Bienvenidos a la Ciudad Autónoma de Palermo,
Cuna bohemia y del psi,
hogar de Julio y Jorge Luis.
Con sus caserones antiquísimos
sus despensas,
talleres mecánicos,
y pehaches.
Pasajes empedrados
que quiebran
el monótono trazado rectángular de las calles.

Bienvenidos a la Ciudad Autónoma de Palermo,
meca vanguardista de arte pop,
con su bar retro y su étnico bistró,
sus tiendas famosas y sus antros chic,
sus teatros under frente a productoras de tv,
Artesanía,
arte,
design,
hasta la coronilla.

Bienvenidos a la Ciudad Autónoma de Palermo,
paseo favorito de turistas y progresistas,
con su solcito de tres de la tarde y sus patovas laxos
que admiten emos, floggers, rappers, veganos;
lesbianas, clubbers, hippies, artesanos;
drogones, merqueros, rockers reventados.

Bienvenidos a la Ciudad Autónoma de Palermo,
neoespacio de jóvenes emprendedores
y jovenes empresarios,
de viejas marcas con un nuevo vestuario,
con sus ferias de independientes y mucha pero mucha gente
un sábado a la tarde.
Un gran mall al descubierto,
un shopping al aire libre,
una invitación al despilfarro.

Bienvenidos a la Ciudad Autónoma de Palermo,
a su ses(t)entoso retro vintage y
a su frio minimal,
a su colorinche ochentoso
a sus remeras jocosas,
a su stencil
y a su street art.
Con su rayado
y sus cuadriculado
que se repite,
una
y otra vez,
acá,
ahí,
allá.

Bienvenidos a la Ciudad Autónoma de Palermo,
ejemplo cliché del posmodernismo exacerbado,
en donde el ‘como’ toma la posta
frente a un ‘que’
dejado de lado;
la reivindicación estética
abrochada al ego,
y el consiguiente detrimento
de un ideario borrado.
Espacio donde el diseño
se disfraza de arte
y este último es ninguneado


Equipo Adoradores de la Madrugada

por

Esto es lo que hubieran podido escuchar en el día del amigo del 2004 si sintonizaban cierta radio evangelista. Perdón por el mal sonido y la mala subtitulación pero soy nuevo en esto de los ordenadores. Que les sea de provecho!