Pegoni

Sección dedicada al bajon pegoni, diagramada en pegoni, por pegoni, y para pegoni.


Asado de Venado

por

Dificultad: ★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★★

Primer paso: Cace un venado. Si no dispone de los medios físicos (falta de armas), técnicos (no saber disparar) o geográficos (no vive en una zona donde haya venados), siempre puede conseguir un cazador deportivo amigo que le haga la gauchada, y le venda una presa a precio razonable. En este caso, una pata.

Pata de Venado

Segundo paso: Proceder a realizar el decanteo de sangre de la pieza. Para ello cuelgue la carne, y dejela un buen rato, con un balde debajo, claro, asi no se enchastra. Si la imágen le da un poco de impresión, siempre puede colocarla en algún lugar donde dicha pieza no esté visible todo el tiemplo, supongamos, un armario.

Tercer paso: Improvise una parrilla. Una rejilla sostenida por unas piedras pueden ser una solución.Si no posee de dichos elementos, puede usar otras elementos, como un chapon viejo. En este caso, hemos decidido utilizar el armazón de un biciclo elevado con briquetas huecas, porque nos place. De cualquier forma, no olvide, previamente, cavar el pozo en la nieve.

Cuarto Paso: Ase la carne por seis horas.

Cocineros: vincentleblanc y marmotaeficaz


“La Pasta”

por

Dificultad: (megaarchifacilongo)

El pegoni lo recoje en un dulce abrazo sopopiferizante y psicotrópico. Los miembros se le entumecen, y la conciencia se despega de su yo cotidiano en busca de horizontes mas enriquecedores. A pesar de estar tan lejos, no puede librarse de esa ansiedad oral que lo acosa a diario, mas fuerte que la vagancia: un ancla para el despegue.

Su calamitoso estado le impide no solo el manipuleo de fuego y objetos calientes, sino tambien cualquier tarea que requiera algo de motricidad fina. Es necesario, pues, algo sencillo y duradero, que prolongue el estimulamiento de las papilas hasta límites insospechados. Es necesaria “la pasta”.

INGREDIENTES:

  • Gaseosa Cola
  • Chocolate

PREPARACIÓN:

Coloque el trozo de chocolate en la boca y frótelo suavemente entre lengua y paladar. Deje que este se disuelva con su saliva, y se esparza en la boca. Repita hasta finalizar la barra calórica amarronada. Una vez saciado, llene un vaso con gaseosa sabor cola bien helada, y bébala de un tirón. “La pasta” se formará al instante.

¡¡¡Ahora si que ya está listo para el goce metafísico!!!

Nota: Funciona mejor si usted es fumador crónico (de tabaco)


pegoni mango tsunami!

por

dificultad *

duración del postre en tus manos 1 hr. 

 

explosion-mango.jpg

En este crudo invierno no hay nada que hacer, salvo comer, cobijarse en un confortable acolchado, pegoniar, y por sobre todas las cosas, no dejarse vencer por las bajas temperaturas en ningún aspecto. ¿Por qué dejar de tomar coca con hielo? ¿o una fresca ensalada? ¿por qué discriminar un apetitoso postre helado de mango con leche condensada? Pegoni tiene CARACTER. No anda con ‘chiquitas’. Es necesario defender los propios ideales frente a estas situaciones límites.

Teniendo algún aparato de calefacción prendido al máximo o simplemente unas medias mega abrigadas tipo ‘alpaca’ o de lana, con bufanda al cuello si es necesario, todo puede sobrellevarse sin mayores problemas. Ya estás 100% predispuesto a prepararte este increíble invento oriental que va a volverte (más) loco.

INGREDIENTES:

- 1 mango (en el barrio chino hay seguro, todo el año)

- 1 lata de leche condensada (placer extremo)

- Hielo

PREPARACIÓN

Para ambientar este momento se sugiere entrar aquí  y hacerle caso al dragón que mueve las caderas cuando baila. ES MUY FÁCIL. Pelar el mango y cortarlo de forma despareja (sentite libre) en trozos y luego colocarlo en un vaso (en lo posible alto). Picar el hielo con ahínco (para esto podés hacerlo ‘a los golpes’ envolviendo al hielo en un repasador limpio o si sos muy sofisicado, en una procesadora) y rociar arriba del mango en el vaso. Por último, vertir la leche condensada encima del hielo, la candidad que quieras (MUCHO ES MEJOR). Y listo. Repetimos: es DEMASIADO rico y lo más importante: rinde muuuucho tiempo el postre.

pegoni-tsunami.jpg


Tacos a lo pobre

por

DIFICULTAD: star.gifstar.gifstar.gif(Sólo para astutos)

El pegoni acecha, y esta vez es sofisticado. Si bien la cosa viene con pilas, el problema es la heladera vacía. Qué imagen triste, si las hay. La compra semanal, hecha hace días en tu dispensor de productos de confianza, te condujo a la conclusión de que no hay mucho para elegir. De hecho, hay muy poco. Y para peor, lo poco que hay está un pelín caro. Tus bolsas, en otras épocas repletas, volvieron casi vacías. Hoy tan solo queda en la heladera un composé de sobras de la noche anterior, un pedazo de queso fresco que ya empezó a formar costrita, y algún que otro vegetal en “oferta.”.

Una luz cenital astuta te ilumina: te acordás que en el freezer tenías un pedazo de carne que no podría ser protagonista de ningún plato. No te preocupes joven, la vida es un bricollage. No hay razón de someterse a comer poco y mal. Todo es reutilizable. Es hora de ponerse en contacto con tus antepasados. Recordá cómo sobrevivieron durante siglos tus hermanos mayas, a base de verduras e hidratos de carbono. Ponete en contacto con tu lado popular, ese que tanto anhela su churrasquito. Permitite, una vez en la vida, ser creativo: la noche lo vale.

INGREDIENTES:

  • Verduras: lo que haya (ensalada del mediodía, papa, batata, zapallo, cebolla, cebolla de verdeo, ajo, morrón, zapallito, tomate, zanahoria, perejil, choclo, arvejas, berenjena… ALGO TENES QUE TENER).
  • Tapas de empanada (si sos muy paquete, podés optar por esas “rapiditas” que hace Bimbo; la otra es amasarlas, aunque te la regalo).
  • Carne (algo, un pedazo. También puede ser pollo, ¿por qué no?).
  • Queso (fresco o de barra).

PREPARACIÓN:
Cortar el mejungue vegetal en tiritas y saltearlo en una sartén con un poquito de aceite. Incorporar la carne troceada a piaccere en la mezcla, y por último el queso en cubitos.

Por otra parte, derramá un chorritito de aceite y especias (esto es fundamental) en una sartén. Tan solo una gotita. Si no tenés dos sartenes, usá una cacerola. Freír las tapas de empanadas hasta dorar.

Tacos a lo pobre ya, cabron

Pegoni está gozozo y satisfecho. Pleno, ajeno a toda inflación y desabastecimiento. Elegí acompañar este momento con una cervecita bien fría y un disco de Molotov.