¡No es paranoia!


Gripe Aargh!

por

Escribo esto rodeado de gripe A. Mientas lo hago, yo, también tengo gripe A. Es más, estimado lector, hasta Usted, por más que me lo niegue terminantemente, tiene gripe A.

Stolbizer tiene gripe A, Sabatella tiene gripe A, Solanas tiene gripe A. Y ni hablar de Kirchner, De Narváez o Alfonsín: todos gripe A. Mañana, en cada cuarto oscuro, cuando tenga que agarrar una boleta, no se olvide que cada una de ellas tendrá gripe A. La urna y el presidente de mesa tendrá gripe A. Y el gendarme tendrá tanta pero tanta gripe A que ya será casi Triple A.

Esto que pasa es evidente. Estalló, está acá, frente a nuestras narices. Y metiéndose por ellas. No hace falta que yo, que me dedico a esto, les diga que acá-algo-hay. Porque hay gripe A.

Lo que se le escapa al ojo común de una persona sin severos traumas infantiles ni sus consecuentes desórdenes patológicos de la personalidad es hace cuánto se viene gestando. Y no me refiero al pibito ése de México QUE PARECE QUE ES EL CULPABLE DE TODO.

No, porque esto antes lo tenían los cerdos, y antes los pájaros, y antes de vuelta nosotros. Y ahí es donde todo esto resulta confuso: ¿por qué razón una enfermedad pasaría de los humanos a los animales, y después de vuelta a los humanos? Si fuera una peste normalita, como las otras 84 que andan asustando a todo el mundo que levanta 37 de fiebre, no tendría por qué comportarse así. Pero no, opta por hacer este firulete raro y sin dudas extremadamente sospechoso.

¿Quién hizo o hace que esta enfermedad se comporte de modo tan extraño? ¿Qué oscuros intereses se alinean detrás de ella? ¿Y por qué justo justo después del dengüe y antes de las elecciones? El departamento ¡NEP!, recientemente adquirido por Aargh! y confinado a un subsuelo húmedo y maloliente, ha tenido acceso a la supercomputadora de la redacción, que ha establecido las siguentes teorías FUERA DE LAS CUALES NO HAY POSIBILIDAD MATEMÁTICA DE QUE ESTÉ LA EXPLICACIÓN, AHORA SÍ, POSTA-POST, PORQUE LO DICE UNA SUPERCOMPUTADORA:

EL ANTIFRAUDE ELECTORAL. Como EE.UU. supo comprobar en las sucesivas democratizaciones de Nicaragüa, Irán, Cuba, Vietnam, etc. etc., el hecho de que alguien quiera cobrarle impuestos al empresariado rural y pelearse con un monopolio mediático nunca pero nunnnca puede darse sin a) corrupción, b) clientelismo, c) comunismo, d) Saddames Husseins, e) control mental, f) control climático y g) bombas nucleares apuntadas hacia la Casa Blanca.

Esto lo sabría también De Narváez -que parece más de Alabama que de Colombia- por lo que en conjunto con el Departamento de Defensa o alguna otra superagencia, da lo mismo, habrían desplegado la amenaza de esta pandema con el objetivo de que la gente aspire sprays antibacteriales que les haría pensar claramente y votar como la gente manda, o sea a De Narváez, que es un tipo común.

EL ANTI-ANTIFRAUDE ELECTORAL. Como EE.UU. supo comprobar en las sucesivas democratizaciones de Nicaragüa, Irán, Cuba, Vietnam, etc. etc., el hecho de que alguien quiera cobrarle impuestos al empresariado rural y pelearse con un monopolio mediático nunca pero nunnnca puede darse sin a) corrupción, b) clientelismo, c) comunismo, d) Saddames Husseins, e) control mental, f) control climático y g) bombas nucleares apuntadas hacia la Casa Blanca.

Y ésta no sería la excepción, por lo que la monarquía populista dictatorial de los Ceaucescu habría desplegado esta plaga justo antes de las elecciones para hacer que los votantes aspiren sprays antibacteriales que les causarían confusión mental y los harían reelegir a los mismos de siempre cual marionetas idiotizadas.

EL APOCALIPSIS. No sé bien cómo viene la mano en la Biblia con eso de las siete plagas, pero acá evidentemente ya vamos por la tarcera: el dengue, la gripe A y los programas nuevos de Julián Weich. Todo en cuestión de algunos meses, lo que nos lleva a calcular sin temor a equivocarnos que EL MUNDO SE ACABA MÁS O MENOS EN UN AÑO Y MEDIO cuando sobrevenga la séptima plaga, probablemente un reality show sobre suicidios que va a conducir Ronnie Arias.

MICHAEL JACKSON. Yo me quedo con ésta, que no sé cómo no se le ocurrió a nadie. ¡O sea, el chabón usaba barbijo! ¡Y de repente se muere, cuando todo el mundo está en la onda de usar barbijo! No solo eso sino que dejó bocha de deudas –por comprar tantos barbijos, seguramente. Es evidente que este tipo algo-sabía y ahora que todo estalló, han decidido suprimirlo quitándole todos los que tenía. Lo prueba más allá de toda duda la imagen que tomaron de él en la ambulancia, donde se puede ver claramente que 1) ya no tiene barbijo, y 2) intentaban revivirlo justamente mediante un respirador artificial.

michael jackson hnnnnnng 2

Lo que sabía Jacko (porque ahora que está muerto lo queremos y le decimos así) quedará envuelto en un misterio. Pero hace dos décadas que su conducta nos viene diciendo qué es lo que debemos hacer para combatir la gripe A además de usar barbijo: ser blancos, plastificarnos y siempre que se pueda, dormir con niñitos. Sólo así estaremos salvados.


#14: Los acondicionadores

por

¡NEP!

Así es, amiguitos, no véis visiones. Pues ¡No es paranoia!®, el galardonado boletín informativo que develó a la sociedad decenas de turbios manejados y conspiraciones urdidas por los intereses sectarios que manejan al mundo desde las sombras (si está leyendo esto en voz alta, puede tomar aire en esta coma), ese mismo, se muda a ¡Aargh!®.

Porque en la tarea de desenmascarar los macabros negociados que dominan imperceptiblemente nuestra vida, ¡oh lectores!, lo importante es el alcance. Cuantas más personas despertemos, mayor será la posibilidad de nuestra victoria. Y nada mejor que un sitio serio, derecho y humano como ¡Aargh!® para propalar la palabra de la Verdad.

De modo que temed no más, pues siempre que este equipo de comprometidos periodistas detecte sospechosa actividad alguna, tened por cierto que la leeréis aquí. A la sazón, os presentamos aquí un tema al que peligroso es sacar ojo de encima. No dudéis tampoco en consultar los archivos, donde podréis encontrar convenientemente las entregas anteriores.

Recordad, ¡no es paranoia!, es un seguimiento crítico y comprometido con la verdad sobre las diferentes manipulaciones que hacen, bajo nuestras propias narices, los grandes intereses del Capital internacional, amoral y apátrida.®

***

Bueno, basta, loco. Esto ya no es paranoia. Posta, hagan de cuenta que me tomé tres Alplax y dos Normalcin comprimidos 500mg, porque esto es algo que le pone los pelos de punta hasta al más escéptico.

¿A quién no le pasó que llega a su casa feliz (es una forma de decir) por haber comprado un nuevo shampoo, prende la ducha, se desviste, se mete bajo la lluvia, y comprueba horrorizado que lo que tiene en la mano es un ACONDICIONADOR?

La otra vez no se quién en casa compró un envase de cada uno, y para diferenciar entre el shampoo y la crema de enjuague estuve CINCO MINUTOS buscando el rótulo aclarador. Sí, ya sé que Podeti publicó un miravós con una sencilla regla para acordárselos, pero los blogs de humoristas, gracias a Dios, no son la primera cosa que se me vienen a la cabeza cuando ESTOY DESNUDO. Y ni mencionemos el gasto de UN BIEN ESCASO COMO EL AGUA POTABLE que este flagelo está causando.

Yo no entiendo cómo Rita de Lázzari todavía no armó una campaña mediática en torno a esto, con plan de lucha y escraches a las empresas y a la oficina de Defensa del Consumidor. Es más, realmente me intriga por qué es que Carolina alias “La Peleadora”, todavía no armó un berrinche neurótico de dieciocho párrafos humillando a los responsables de la comercialización de productos de higiene personal.

No puede ser que la etiqueta del Sedal sea verde manzana, y el rótulo que indica que se trata de un acondicionador está EN UNA ESQUINA, EN LETRA MÁS CHICA QUE EL “INDUSTRIA ARGENTINA”, Y EN COLOR VERDE… NO SÉ, VERDE PASTO, PORQUE LA VERDAD, ENCIMA, SOY MEDIO DALTÓNICO. SÍ, Y QUÉ.

De estos seis envases, tres son shampoo y tres acondicionador. Indíquenos cuáles y gane un Cero Kilómetro. En serio eh.

Evidentemente lo que tenemos aquí es una campaña patronal para insertar a toda costa un producto. Comercialización fraudulenta, viejo. Como ese temita de ese detergente que con una gota te lava cuarenta platos, entonces “conviene”. ¡Y claro que conviene, papá! ¡Le conviene al que lo fabrica, porque nunca nadie va a ponerle menos de “una gotita” a la esponja, siempre se va a pasar y va a estar como tonto pensando “viva Cobos, viva Cobos, comprando este detergente al cuádruple de precio estoy ahorrando!”. Bueno, acá es lo mismo, señores. Yo se los digo, creamén, de estas tres o cuatro posibilidades no sale:

- El acondicionador es así como un “producto secundario” del proceso químico de fabricación de la “shampooina”, así como la brea es un producto secundario del gas oil, o los conitos 3D son un producto secundario de las papas fritas. Es decir, no se puede hacer uno sin hacer forzosamente el otro. Si las benévolas compañías de higiene personal no hicieran esta CAMPAÑA DE MARKETING DESPIADADO PARA QUE CONSUMAMOS ACONDICIONADOR DE PELO, el planeta se vería inundado por una crema lechosa que nos ahogaría. Bueno. A ésta la pueden tachar. Sigamos, a ver.

- La idea de poner la letrita del mismo color que el resto de la etiqueta está diseñada específicamente para hacer perder tiempo al usuario en la ducha mientras corre el agua. Así, casa por casa, ducha por ducha, se estaría gastando adrede el recurso estratégico más valioso del país. En el largo plazo, nuestra nación dejaría de ser un objetivo táctico militar. Todo esto lo estaría haciéndo nuestro benévolo ejército para el bienestar de la Patria, infiltrándose heróicamente, aguantando un profundo asco, en los ámbitos empresariales. Eh, no. Ésta tampoco. Tachelán y sigamos.

- El acondicionador sería un neutralizador del efecto del shampoo, onda que si te lavás el pelo y después te aplicás crema de enjuague, te va a oler lindo pero en cualquier momento te apesta de vuelta y tenés que volver y dale que va y así te volves dependiente de lavarte la cabeza periódicamente. Esto explicaría por qué tenemos que BAÑARNOS DIARIAMENTE, QUE SI SE PONEN A PENSAR NO TIENE EL MÁS MÍNIMO SENTIDO.

- De manera análoga a lo anterior también existirían alimentos pensados para cancelar la saciedad que causan los nutrientes. Esto haría que tengamos que acudir al baño a hacer OTRAS COSAS también diariamente, lo que, si me preguntan, siempre me sonó bastante-pero-bastante-sospechoso.

- O con eso de tener que LABURAR PARA GANAR GUITA, ponele, también habría procesos destinados a hacer que la gastes y que tengas que volver a laburar.

- O con ese temita de GASTAR ENERGÍAS PARA REALIZAR TRABAJO (DIFERENCIA DE ENERGÍA QUE MANIFIESTA UN CUERPO AL PASAR ENTRE DOS ESTADOS DIFERENTES), que hay que recuperar descansando, “durmiendo”. Y ahí ya es ridículo, no puede ser que de todas 24 horas haya que perder un tercio estando inconsciente, dónde se vio eso.

- O bueno, volviendo al temita de la etiqueta del acondicionador, capaz es todo una campaña para hacer más “vivito” y “avispado” al consumidor, onda que no se morfe cualquiera que le vendan, viste. Y así conservar la argentinidad intacta, viejita.

No, está bien, esa última tampoco. Bueno, eh, entonces son los aliens, ponele.


#13: Los mosquitos

por

Ya está, se entendió, ¿no? ¡O sea, basta, ya lo dije en el título, todo esto es más que evidente, ni hace falta que me explaye! ¡Está cla-rí-si-mo! Listo, asentimos todos con la cabeza, cierro el artículo acá, apago la luz y se va cada uno a su casa a ver El Muro Infernal.

Mosquitos.
Mosquitos. Hay bocha.

¿No? Bueno, está bien. Es que, vamos, ¿cómo puede ser que me levante una mañana de mayo y esté todo picoteado? ¿Cómo se entiende que salga a la calle y tenga ocho mosquitos precipitándose sedientos de sangre sobre mí? Aminomengañan, acá-algo-raro-hay.

Porque, seamos sinceros, esto del control de vectores siempre sonó algo sospechoso. Primero, porque les dicen “vectores”, cuando son claramente insectos, y aparte si te fijás un poquito cómo vuelan, lo que menos tienen es una dirección, así que vectores minga. Y después porque siempre te avisan tarde: “este año no se fumigó cuando se debió haber hecho”, “otros diez casos de dengue” o “últimos vestigios de la raza humana reciben ultimátum de ejército de mosquitos vectoriales”, así que control también minga.

¿O me van a decir que nadie se dio cuenta, allá por enero, que es cuando se suponía que tenía que haber bocha de mosquitos dando vueltas, que no había ni uno solo? Bueno, no importa, yo lo recuerdo claramente, más que nada porque no me había ido de vacaciones y estaba más al pedo que Julio Cobos. La cosa es: ¿dónde estaban todos esos bichos? Y justo resulta que ahora, en pleno otoño, que deberíamos estar con poleras y bufandas pero estamos en cueros y chancletas, aparecen todos juntitos. Ah ah, ¿vieron? No se preocupen, amigos, porque ENTRE LAS SIGUIENTES TRES TEORÍAS SEGURO SEGURO, PERO POSTA, VOS JUGALE UN DIEGO A CADA UNA, QUE ESTÁ LA VERDAD.

LOS AGUJEROS DE GUSANO. No es casual que por estos días sea noticia lo de esa maquinola gigante que están construyendo en Suiza y que puede generar un agujero negro que se trague el Universo entero, con Marley y todo. Al parecer, la fecha de puesta en funcionamiento estaba agendada para hoy y fue pospuesta dos meses más.

Large Hard-On Collider
Humor fino. ¿Es Large Hadron Collider o Large Hard-On Collider?

Mi teoría es que los mosquitos lograron colarse por los agujeros de gusano (tengo un amigo que lee al inválido ése y me cuenta que los agujeros de gusanos son como hoyitos interdimensionales minúsculos que hay por todos lados) porque, obvio, son más chiquitos que los gusanos, y por lo tanto es lógico que puedan pasar. Cuestión que a “los científicos” no les fue difícil calcular dónde y cuándo iban a aparecer, porque, claro, los mosquitos son vectores. Y bueno, resulta que a los tipos les dio que volvían a aparecer en mayo y es por eso que habían planeado arrancar el aparato ese por estos días. Desafortunadamente, se ve que se les complicó, y ahora van a tardar como sesenta días más en instalarle la caja de cambios y las pastillas de freno (es que tienen pensado hacerlo ir muy rápido) así que nos vamos a tener que aguantar a los mosquitos HASTA JULIO MAJOMENO.

EL MISTERIOSO HUMO. De todas las posibilidades, ésta es definitivamente la más escalofriante. Porque si me quedaron dos enseñanzas de mi infancia, fueron éstas: (1) no camines con la lengua afuera, y (2) el humo mata a los mosquitos. Entonces, ¿cómo se explica que después de la malévola invasión del humo que sufrimos recientemente, los mosquitos anden dando vueltas lo más campechanos?

Evidentemente, estamos enfrentados ante una raza superior que logró desarrollar inmunidad contra las armas más avanzadas del Hombre, o al menos contra el humo y contra los misiles. Porque te quiero ver intentando pegarle a un mosquito con un Tomahawk.

Guerrero mosquito.
Guerrero mosquito. Le gana a Bush en el ranking de amenazas a la especie humana.

Esta nueva amenaza para nuestra especie debe ser erradicada antes de que sea demasiado poderosa y nos ataque con sus mortíferos vectores de dengue. Dada la inofensividad de nuestro arsenal, debemos tomar medidas drásticas: propongo la plastificación a cuerpo entero de todas las personas, para hacer que los mosquitos mueran de inanición. De paso estaríamos matando varios pájaros de un tiro: chau enfermedades venéreas, chau olor a sobaco (salvo cuando nos tenemos que cambiar el plastificado) y chau olor a repelente. El mundo puede ser un lugar mejor, solo hay que animarse.

LOJALIEN. Una regla de oro del buen investigador de complots es que en algún punto, de alguna forma, los extraterrestres están involucrados. Sencillamente, ninguna teoría conspirativa está completa sin un alien. Lo sabía Ray Bradbury, lo sabía Mulder, y lo sé yo.

En este caso la cosa es más que sencilla y no hace falta más que atar un par de cabos sueltos. Todos leimos vimos (nadie lee libros libros, vamos) la Guerra de los Mundos y todos leimos la historieta El Eternauta –y sino, somos medio boludos y deberíamos hacerlo ya mismo, sí sí, aunque mañana tengamos esa reunión con los franceses por la fusión de la empresa, no importa.

Ya hace 110 años Wells nos hacía imaginar con su clásica novela cómo los marcianos habían plantado su fuerza invasora hace millones de años en las entrañas de la Tierra. En este caso, las tropas de avanzada del enemigo no serían más que los prehistóricos mosquitos, vigilándonos en cualquier lado en el que haga calor.

El mecanismo para activarlos es de lo mas simple: sencillamente se induce una ola de calor como la de este momento. Porque, digo, si los Ellos del Eternauta podían precipitar una Nevada Mortal y transformar a las personas en hombres-robot, no veo por qué los verdaderos extraterrestres, ya que la ficción siempre supera a la realidad, no puedan hacer algo tan fácil como transformar una parte del planeta en un sauna.

Cuidado.
Cuidado. Mosquitorus te vigila.

De lo que se desprende el interrogante: ¿para qué activarlos? Evidentemente, lo hacen cada verano. Da la casualidad, epa epa, que justo por esa fecha desaparecen todos los dirigentes políticos, nadie sesiona, nadie nada, qué cosa este país, es al pedo, cuchame, cómo querés que nos vaya sino. Es evidente, entonces, que los políticos son marcianos y que, cuando se toman vacaciones para asistir a sus inmorales orgías marcianas, dejan a sus alcahuetes vectoriales vigilándonos. Y esta vez, se ve que lo del campo medio que les cansó, y decidieron dejarlo a D’Angelis hablando solo e irse a tomar unos drinks a la Costanera.


#12: El meteorito fatídico

por

¡Terrible, terrible! O todavía es necesario que yo me ponga a escribir para que todos sepamos que acá-algo-raro-pero-muy-muy-raro-pasa, ¿eh?! Y no, no me refiero a la clase media argentina apoyando a la oligarquía y teniendo brotes de golpismo, porque eso de última no tiene nada de extraño.

No, señores. Acá cayó un tremendo meteorito multicolor y fue visto hasta por la gilada de Palermo. Todos los Dones Zoilos y Doñas Cletas de la zona de Entre Ríos sintieron una tremenda explosión (y fueron a ver sus garrafas de gas, ¿no son divinos?). Hasta hubo como un temblor. Y como si eso fuera poco, se ve que cayó en un campo de soja, justito justito en un campo de soja, el cultivo polémico del momento. ¿Y ahora me dicen que no lo encuentran? A mí no, eh. Esto no cierra.


Flashero. Con tantos colores, nadie se avivo de fijarse dónde caía el cascote.

Y esto me pone ansioso, sí, terriblemente ansioso. ¡Las teorías me brotan, son tan evidentes! Mucho Lanata, mucho fideicomisso, pero ¿dónde quedó el periodismo investigativo, ése del sobretodo y el sombrero, el bloc de notas, el Ford T, las femmes fatales? ¿A qué se están dedicando los grandes medios (no, no me contesten) que no se ocupan de investigar esto? ¡Cuánto cinismo! Todo es tan obvio que me está dando vergüenza tener que ponerme a avivar giles.

Está todo tan alevosamente a la vista que, para la próxima, ya lo voy viendo, tendré listo un Generador Automático ¡NEP!® específicamente diseñado para no sentir miedo y señalar sin pelos en la lengua (es una metáfora, las máquinas no tienen lengua) las turbias conexiones e implicancias de fenómenos como éste. Pero por ahora, somos nosotros los que nos vemos obligados a arremangarnos las mangas y cumplir con nuestro deber cívico ciudadano de eterna vigilancia.

Antes que nada, es de cabal importancia que rechacemos algunas teorías que huelen muy mal, y que evidentemente fueron filtradas ex-profeso por agentes de la-oscura-sinarquía-que-manipula-nuestras-vidas. En particular, ésa que dice que el meteorito estalló en el aire. ¡Patrañas! Como si un asteroide tuviera en el centro un cartucho de dinamita o algo que lo haga reventar justo-justo a metros de la superficie terreestre. Ay sí, qué casualidad. A mí no, eh. No no, acá hay un cacho de piedra y en algún lugar está. Porque, si algo nos han mostrado los Simpsons es que por más grande que sea un meteorito, siempre va a quedar al menos un cascotitio del tamaño de un cacahuate.

Bien, hecha la salvedad, pasemos directamente a exponer las teorías más plausibles sobre este fenómeno.

SOBREPOBLACIÓN UNIVERSITARIA. “Meteorito” es un eufemismo para el nuevo sistema de defensa antibobos desarrollado en Córdoba. Este evento no fue más que una muestra de su poder destructivo: todos (inclusive la víctima) quedan maravillados con su espectacularidad y se quedan diciendo “wow, chabón, mirá qué flash los colores, ju, ju, ajó, ajó, brum, brummmmmmmm”, el dispositivo impacta letalmente sobre su atónito objetivo, y nadie queda como testigo porque todos se fueron a revisar sus garrafas de gas natural. ¿El propósito de esta demostración? Ni más ni menos que amedrentar a Alfredo de Angeli antes de que mande a más hijos a estudiar a Capital Federal.

VENGANZA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS. Como se sabe, el segundo meteorito más grande del mundo se encuentra en Chaco, y fue descubierto en 1990, momento en el que una cuadrilla oficial de Santiago del Estero quiso llevárselo a su provincia. Ahora sabemos que en realidad no eran agentes provinciales sino del MOCASE, quienes planeaban reubicarlo en órbita (o como se llame lo que tienen los asteroides) mediante poderes ancestrales que ellos manejan. En ese momento su plan falló, pero ahora, aprovechando la confusión del lock-out y del partido Central-Ñuls, lograron su cometido y lo lanzaron, también, contra Alfredo de Angeli, por gorila y payaso. Nada más le erraron por un par de cientos de kilómetros, pero considerando que fue la primera vez en la Historia de la Humanidad que alguien relanza un meteorito, ¡hay que rescatar que al menos no le erraron de provincia!

OPERACIÓN “CONTRAATAQUE”. Viendo atascadas las negociaciones por el campo, el Gobierno decide tomar medidas más drásticas contra el avance de la sojización. Como todos hemos sido debidamente informados, la soja es básicamente “un yuyo que crece solo” y si lo bombardeás con nosequécosa anticoca, no lo matás. Así que la Secretaria de Agricultura está experimentando con otras alternativas, sobre todo aquéllas que estén más acordes a su presupuesto. En un primer intento, habrían intentado con un manojo gigante de cañitas voladoras como sistema de propulsión (por eso los colores flasheros) y un rompeportones como ojiva (por eso el estruendo), de manera que los agentes aeroespaciales deberían estar buscando no una roca, sino la madera balsa de los palitos de las cañitas.


Corazón. Similar a esto se habría visto el interior del meteorito.

EL VIEJO Y QUERIDO OVNI. Como la soja no necesita nada nada para crecer, ni siquiera tierra, abajo de los cultivos hay bases extraterrestres con coraza de adamantium, y los brotes del poroto crecen en la grasita entre las bisagras. El supuesto meteorito no fue más que el berrinche por la despedida de soltero que le hicieron a Akghûl-az, el lugarteniente de la base, y como el que manejaba venía medio borracho, no calculó bien reculando la nave espacial cuando la estacionaba y le pegó a una garrafa de gas que justo estaba guardada en el garage. Porque la demora en el tendido de la red de gas es un problema de todos, y afecta a humanos y alienígenas por igual.

CAYÓ AL AGUA, BOLUDOS. Eso. Ah no, pero supongo que es logísticamente imposible sumergirse con cuadrillas de buzos tácticos en las profundísimas cañadas y arroyitos de la zona de Villaguay, y que por eso todavía no buscaron ahí, ¿no?


Tranquilo. Si esta foto le da escalofríos, por algo es.

EL FIN DEL MUNDO. SÍ, EL FIN DEL MUNDO. PERO NO PORQUE ÉSTE HAYA SIDO UNO DE ESOS METEORITOS ONDA EL QUE MATÓ A LOS DINOSAURIOS, EH. NO NO, ÉSTA ES MUCHO PEOR. El meteorito estaba tan pero tan caliente (o radiactivo, ponele) que de alguna manera derritió la tierra donde cayó, y se autoenterró. Nadie encuentra la zona quemada porque fue justo-justo en un campo de soja ultramutante experimental que crece en dos días, con lo que el agujero ya quedó cubierto por el diabólico cultivo. Y eso será el principio del fin, pues los brotes de soja se alimentarán de la energía radiactiva del asteroide debajo de ellos, convirtiéndose en terribles plantas inteligentes dispara-porotos que derrocarán al Cristina Fernández, colocando en su lugar a Tamara di Tella, quien nos obligará a comer milanesitas de soja con salsa de soja y leche de soja todos los días. No hace falta que relate los consiguientes suicidios en masa que marcarán el fin de la Humanidad.