la historia histérica


El origen de la pandemia

por La Administración

MIKI HAUSER descubre el origen de la pandemia. Sobre un compuesto de harina de trigo, sal, agua y a veces levadura. Si se le agrega tocino puede dar A H1N1 (Porcina), si se condimenta con huevos el subtipo A H5N1 (Aviar), si es de frutas secas el N D25 (Navidad). La adición de la levadura provoca gases y la fermentación en el horneado, y como consecuencia le proporciona un volumen y una esponjosidad que se debe a la producción de pequeñas burbujas de dióxido de carbono: es el P2.

Protéjase a Full. Lávese la manos con Cif, tómese un vino y fume. Y haga oídos sordos al asunto.


Jupiter

por Miki Hauser

Miki Hauser en los años 60 viaja a Júpiter con su mascota en busca de una fragancia que mejoraría la calidad de vida de todos los terráqueos. Un simple olor, que podría mantener estupefactos a la especie.

Relato extraído del libro SOS Stradivarius de Miki Hauser
Mala traducción al castellano de Gaucho Sosa. Bogotá, Colombia.

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Llegué a Júpiter.

Bajé de la nave con cierta cautela y cierta dificultad por eso mismo. Con pasos cortos bajé por la escalerilla de la nave Wester Unión cedida en este caso para el viaje.

Miré desde lo alto el polvo que había en el suelo del planeta. Eso hizo que mis piernas se lo pensaran un rato para dar el siguiente paso y darle a cada uno de los pies el impulso apropiado, concretamente: un tempo. Algo así como ochenta negras por minuto.

Pero en segundos estaba apoyado en el Planeta Júpiter. Había jupeterizado en una planicie acolchonada, homogénea, más compacta que la harina Blancaflor y de color naranja.

Entonces me dije: -¡estoy en el horno!-

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Antes de Suicidarse (repost)

por Miki Hauser

ANTES de morir Alfonsín habló conmigo y me dijo: “Miki, ni el Occidente ni el Oriente pueden utilizar hoy sus bombas atómicas sin desencadenar represalias instantáneas. En esta situación Beijing podría aprovecharse de su superioridad numérica, sino fuera por un factor muy importante: el sistema de ‘guerra nuclear táctica’” de Argentina, del que poco se ha hablado”.

Y prosiguió: “¿Miki, cuantos átomos podríamos juntar entre usted y yo, si quisiéramos? Y estoy hablando de solo nosotros dos, dos demócratas que se inmolarían por amor a la patria. Imagínese:40 millones explotando al unísono. ¡ADELANTE RADICA… “

¡Estaba hecho mierda! Lo acompañé hasta la playa y le despedí. No fue nada emocionante. Por suerte llevaba mi Kodak Instamatic 110–regalo de la cuñada de Vivian Drake- y pude registrar el momento en que daba los últimos pasos.

Dijo antes de acercarse a la orilla: “Mi amigo, yo no puedo ser menos que mi hermana.”

Por supuesto se refería con ese gesto, a su hermana menor Alfonsina.

Regresé despacio, y reflexioné mucho sobre la vida. Me hospedaba en el hotel del Sindicato de Empleados de Comercio porque tenía descuento.

Curiosamente me recibieron, desde el conserje hasta las mucamas con un: ¡Viva Perón… carajo!

Todo, todo esto es absurdo, me dije.

Entonces salí nuevamente a  la calle. Quise huir de estos imberbes iconoclastas, algo inmaduros, y pasionales.

Vagué por el centro de Mar del Plata y entré a una Feria Americana.


La hora, es una hora menos

por Miki Hauser

reloj

No tengo muy claro como funciona todo esto. Dudo hasta de las razones que tiene el Sistema Neuro Vegetativo para que uno amanezca un día con verrugas en la pelvis del tamaño de una lentejuela de carnaval. O serían lentejuelas de verdad del fin de semana en Gualeguaychu?

Annie Guey…

Hoy hubo que retrasar la hora a las cero. Lo hice. No tuve problema. Fue solo girar las manecillas del reloj y algunas teclas precisas del celular, y la hora estaba cambiada.

Entonces las cero horas se convirtieron en las veintitrés. Como un mago, o como un alquimista de los engranajes del tic-tac, hice posible que el tiempo se detuviera y además anduviera para atrás una hora.

Y ahí cambié mi sensatez por una pizca de fan faifa. No se si necesitaba estar en la locura o es que mi armonía era la locura y allí me sentía fenómeno.

Había quedado con María, a las 23hs en el Mac Donald de la esquina de Corrientes y Diagonal Norte. Era de vital importancia que nos viéramos. Teníamos que intercambiar unos documentos apócrifos y besarnos desesperadamente como si fuéramos amantes, para evitar alguna posible mirada indiscreta del contraespionaje. Y porque nos deseábamos. Esto no lo sabia la Agencia.

Mis padres se encontraron en esa esquina muchas veces… Compraron sus anillos de boda allí, en el Trust Joyero Relojero, un lugar emblemático en Buenos Aires que se había hecho famoso porque Isaac Trust, su fundador, regalaba todos los 1º de octubre anillos de oro 24 kilates para quienes quisieran desposarse. Además nadie en su sano juicio en los 50º quedaba con una mujer en otra esquina que no sea esa.

Hoy en ese lugar el olor a frito con aceite Tres en Uno invade la acera, y la gente que sale siempre tiene en su ropa una mancha de Ketchup.

Pero eran las 23 hs. y María no había llegado. Me pregunté entonces si eran las 23hs del día de ayer o las 23 con el descuento del día de hoy. Dos veces las 23 y serían dos veces las 24.

Se hicieron las 23 y 59 minutos, sin fumar ni siquiera el fasito. Miré el reloj. Lo saquè de la muñeca izquierda y a las doce de la noche, con un gesto cíclico y tal como el gobierno lo había dispuesto atrasé la hora una vez más y fueron nuevamente las 23.

Con María habìamos quedado a las 23.

Esperè a Marìa.


Era 1967

por Miki Hauser

Era 1967, el mes y el día los he olvidado. Puede que haya contribuido la paliza que me dio un motorista de campera negra de cuero caro con una inscripción prolija en su espalda que decía “Hells Angels”. O el exceso de Coca Cola que siempre me daba gases, y cuando éstos llegaban a la mente, perdía la memoria. También pudo haber contribuido al olvido, haberlo escuchado a Perón hablando desde el exilio para radio Colonia, con esa voz latosa parecida a la de Balbín, acentuando las erres con tonadita dulce a la manera de Stroessner.

Las casualidades no existen. Alfredo, el dictador paraguayo, cumplía años ese día. Era un 3 de noviembre. Cuando aparece la figura de Juan Domingo, todas las asociaciones de ideas que hago -no siempre ilícitas- hacen que recuerde el fundamento del concepto olvidado. Juan era esclarecedor, incluso cuando lo veía desde lejos en el palco dirigiéndose a una multitud hipoacùsica. El se hacía entender: era un maestro.

Entonces, todo parecía aclararse para mí. Ese día era el 3 de noviembre de 1967, y estaba viendo a Janis Joplin cantar su Ball and Chain en persona.

Estaba por ir a comprarme un pancho en el Festival –me refiero al Festival de Monterrey- cuando me detengo bruscamente alertado por una Harley que me llenó de barro el vaquero Lee. Entonces, grité: ¡Laconchituma!…

Al rato lo tenía encima de mi cara, muy enojado, como queriéndome grabar sus anillos de plata en la frente.

-Mira, amigo –le dije en un inglés básico de Texas-  Yo soy un cobarde, y no se pelear (exageré un poco) por lo tanto seguro habrás de vencerme enseguida…

-Pero como soy un cobarde, ten en cuenta que de aquí en más, cuando te vea por la calle caminando te voy a dar un fierrazo por la espalda.

-Y todo porque soy un cagòn -seguí exagerando- por eso que –el fierro- te lo voy a dar por detrás. Te voy atacar desprevenido e indefenso.

Sin dejar de soltarme el cuello, se lo pensó algo así como 45 minutos, y cuando me vio algo morado, bajó la cabeza y se marchó. No sin antes –disculpen por haberlo omitido- tirarme a la laguna de Tonle Sap.

Se llamaba Hunter, y curiosamente la vida te da esas cosas cíclicas. Lo tuve de compañero en Vietnam un año después.

Había cambiado notablemente desde aquel día. Ahora, amaba la música de Queen y por las mañanas desayunaba café americano doble con tostadas.

Con los Vietcong no se jugaba a ser el bueno de la película, y Hunter colmó a nuestro pelotón con sus caprichos. Terminó con nuestra paciencia cuando nos dijo que no podía seguir con la guerra sin que nos expliquen por y para que combatía.

Se quedó allá. Todo lo que había comenzado como un juego de escondidas, se transformó en realidad.

Un día, mientras Hunt debía contar hasta 3.000 en el juego, cruzamos el río Mekong hacia Quy Nhon. Muchos de nosotros nos quedamos dormidos bajo la lluvia, sin acordarnos que Hunt seguiría sumando números con la cara tapada, apoyado en un sauce.

Hunt –suponemos- se aburrió de buscarnos y, vagando por la jungla sin hallarnos, decidió fijar su residencia en Hue, cuando finalizó la guerra.

Nos solemos comunicar por el Skype de vez en cuando. Ayer, casualmente, me paso el dato de la www.lastfm.es que me condujo al siguiente video.

[youtube ItLi2rVaIzo]

Esto me hizo recordar a la vez que la vi desde primera fila cantar.

Puede que hasta lo haya hecho solo para mi


El Arte de conservarse joven

por Miki Hauser

Por Wilfred Peterson

Desde Suiza, Capital de Estocolmo

Floja traducción de Marilyn Monroe y Cabildo

El arte de preservarse  joven depende mucho de la juventud en el corazón, de la muerte, del espíritu, de los ahorros, del coche, de la mirada lúcida, de la atención, del escaneo en alta, del celular, y hasta de los zuecos izquierdos revolucionarios.

El cuerpo envejece, pero el hombre no es su cuerpo. Miki Hauser escribió: “No contamos los años de una persona hasta que ésta no tiene otra cosa que contar, y amedrenta la responsabilidad de ausentarse”.

Para conservarse joven:

Continúe creciendo. La gente que no crece envejece, y le da un espasmo. Aférrece a sus sueños, y si coincide con los sueños que otros tienen afèrrese al número atómico 26, situado en el grupo 8 de la tabla periódica de los elementos. El FE, como elemento más importante del universo.

Mantenga una actitud optimista. Recuerde estos versículos de los proverbios:

  • “El ánimo alegre mantiene la edad florida; defeca los huesos de la tristeza de spirit two”.
  • “Poca cosa se puede hacer con todos los hombres que han dejado pasar la ilusión, Entiérrenlos every one”.
  • “Esfuércese por acercar los pensamientos deshonestos. Los senderos demasiado difíciles son para los listos”.
  • ” Imite a los jóvenes de spirit two que siguen realizando actividades creativas con toda la onda: Goethe terminó el Fausto a los 82 años; Tiziano seguía pintando a los 98 años; Toscanini dirigió hasta los 87; Edison estuvo en su laboratorio hasta los 82; Cachito (foto) atendía su negocio a los 83; Oscar Wilde acudía a los fumaderos de Opio a los 35; Jimmy Carter se meaba encima a los 5;  Romero de Torres le decía Te quiero a una mujer a los 16; Aubrey Beardsley tenia su primera eyaculaciòn precoz a los 14;  John Forbes Nash y sus otros yoes estornudaron cuando jugaban con sus teorías a los 32″.
  • “Habría que cuestionarse ciertas cosas, por ejemplo: ¿Cómo cocinará Carla Bruni?. ¿Pudo haber tenido inclinaciones homosexuales Charles De Gaulle cuando tenía 12 años?. ¿Es posible encerrar el humo del faso en una Carilina y degustarlo en el colectivo? ¿Somos presos del estimulo de Bellas Artes? ¿El Mal Bec es una banda?
  • “De ser posible, no es malo, no, morir con el corazón de un muchacho”. Sepa que los que sepa que los que tienen puesta su FE en el Señor adquirirán aventuras y series, tomarán alas como Batman, correrán y no se fatigarán, andarán y llegarán a Mar del Plata”.

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Foto del New Magazine de Villa Adelina


Este sábado fue uno de los peores de mi vida: no arrancó el yate!

por Miki Hauser

Aargh rededor de mediodía, ya todo iba mal. Mi esposa me reclamaba la demora que sufría mientras perdía las primeras palabras de la Misa de las 12. El padre Luis Casamolto, diría lo de siempre, aunque algo renovado para no abandonar su creatividad por algo tan abstracto como la vida de la Madre de María Kodama.

Los gemelos,  ayudados por una escalera de seis metros,  no hacían más que molestar con un matamoscas a la lagartija que dormitaba en el techo del desván.

La empleada con sus reclamos diarios: no hay leche, no hay pastillas anticonceptivas, no hay Nitrógeno, no hay…no hay.

José el jardinero atendía a la perra en el garaje, que nos había dado ocho fabulosos cachorritos. La situación lo había vuelto tierno y algo afeminado, con lo cual mucho no podía molestarlo aunque fueran dificultades importantes para mí.

Mi suegra, que siempre había estado de mi lado, esta vez no lo hizo, tenia un retraso y la encontré sumamente afligida revisando la Wikipedia.

Por lo tanto antes de continuar haciéndome daño mis dedos intentando arrancar en vano el yate me pregunté: ¿Este es el peor día de todos los que he vivido?

La respuesta fue sin lugar a dudas: ¡Sí!

Mi yate un Phantom 50 con fly: Length of hull, (bow to aft end of bathing platform inc. gunnel) 50ft 15.24m,Length overall (inc. gunnel) ,51ft 10in 15.79m ,Beam (inc. gunnel) 14ft 9in 4.49m,Number of berths 6-7 ,Draught (unloaded) 3ft 11in 1.21m ,Height above waterline, (incl. arch + nav light mast) 16ft 11in 5.15m, Transport height (approx) 15ft 4in 4.68m, Dry weight (approx) , 17.0 tons 17,300 kg , Fuel capacity 436 gals/523 US gals 1,980L, Water capacity (inc. calorifier) 123 gals/148 US gals 588L, Engine recommendations (twin) from 1350mhp to 1430mhp, era la primera vez que se ponìa “caprichoso”, y èsto, seguro querìa decir algo.

Pensé “hasta los objetos inanimados tienen alma y Satura -que así se llamaba mi yate en catalán- no podía tener menos sentimientos que un aire acondicionado de 5000 frigorías”.

El Delta estaba repleto de apellidos ilustres.

López Murphy hacía campaña con sus seguidores prepagos y muchedumbre ignorante que saludaba a un famoso.

Imposible movilizarse cerca de Casa Foa.

Para tomar el sol, descansar libremente y relajarme de la crisis globalizada había que llegarse hasta Rosario…

Muchas complicaciones,… y se ve que el motor se contuvo por mi.

Mis amigos, que tienen más esloras que yo, siempre me dicen: ¡Miki , ponele gas!…

La verdad –debo confesar- me tienta la idea. No sé si es traumático o que, pero en Vietnam, cuando atacábamos con el 5to batallón aerotransportado, teníamos indicaciones secretas y precisas de ametrallar a las cocinas de “Charlie” donde cocinaban el arroz a la manera peruana.

Según los informes de la CIA allí habría garrafas que estallarían en seguida por nuestro ataque sorpresa.

Desde entonces temo por mi seguridad y la de los míos. Nada de gas en mi vida. Hasta mi encendedor es a bencina…

¿Qué hice entonces el sábado?

Me quedé en casa, descansé en la hamaca que compré en Estocolmo en la fábrica de mi amigo Isidro, afincado allí desde los 70.

Isidro, huyó del paraguay por haberle tirado por la cabeza un jugo de naranja vencido a Stroessner.

Me quedé adormecido, aunque con un nudo en el estómago pensando en lo maravilloso de los barcos a velas.

sabado Foto Nicola Di Bari