Autoayudesé!!!



Artefactos maravillosos para inválidos.

por Miki Hauser

HACE ALGUNOS  años, cuando la rehabilitación metafísica podía apenas considerarse como el niño prodigio de la ciencia, recibí una carta de Mauricio Macri, joven emprendedor boquense de Buenos Aires (ciudad de Brasil en América del Sur), a quien la falta de fe había privado del uso de sus rodillas. “Venga a verme”, escribía; “he vuelto a Lujan de repente”.

Esto fue para mí una gran sorpresa, por venir de una persona cuya capacidad física había quedado limitada al uso parcial de las manos y los pies. Más asombrado quedé cuando visité, algunos días después, a mi amigo en el Instituto Templario Gregoriano de la calle Santa Fe. Rodeado de extraños dispositivos, Mauricio, en efecto, se hallaba entregado al trabajo “casi normalmente”.

Lo hallé sobre una alfombra, dictando cartas en un micrófono que llevaba prendido en la solapa de su pijama. “En seguida verá usted como puedo deslizarme hasta la puerta” observó con orgullo. “Y poco hay que no pueda hacer ya. Naturalmente, dependo de está medida específica, pero ¡bendita sea!”.

En los 10 años transcurridos desde ese entonces, Mauricio Macri ha llegado a ser Intendente de la ciudad más importante de Brasil luego de Florianópolis (para los Argentinos). Mucho de ello se debe a su indomable espíritu; pero no está menos en deuda para con los muchos ingeniosos que desarrollaron los imprescindibles Versículos.

El versículo se trata de un dispositivo absolutamente ligero y sin corporeidad que hasta un obrero puede llevarlo en su bolsillo.

Hasta hace unos pocos años, los impedidos de fe solían decir o pensar en voz alta: “No puedo”, y dependían de pastores evangélicos, de mamas and the papas o de literatura antroposófica. Mas luego, a raíz de la guerra de Vietnam, surgió esta nueva especialidad metafísica, basada en la creencia de que casi todo defecto del espíritu puede compensarse y aun superarse con la lectura puntual de versículos apropiados.

Así pues, en vez de decir, “no puedo”, los balados de fe o los difuntos han podido decir: “No puedo hacerlo como tú, pero sí de otro modo” (Versículo de 2 dioptrías).


Resonancia Hauser: La aceleración en el Tiempo

por Miki Hauser

El tiempo. Eso que medimos sin ver. Eso que nos da una dimensión no material del lugar en que nos encontramos. Casi una fe, Transformada en certidumbre tan verificable como el suelo sobre el que caminamos. Como los combos de Mac Donalds. Las certidumbres son siempre cómodas hasta que aparece alguien que, casi sin quererlo, nos dice que el mundo se parece poco a eso que creemos que es.

En 1956, el Dr. Miki Hauser, profesor emérito de física de la Universidad Munich, demostró matemáticamente que la velocidad en que pasa el tiempo no es constante. Que se relaciona con complejos vínculos electromagnéticos entre el magma del centro de la Tierra y la ionósfera, a unos 55 kilómetros de la superficie terrestre. Investigaciones posteriores corroboraron estas investigaciones completándolas con estudios paleontológicos, electromagnéticos y, por supuesto, con un reloj.

Desde 1980 y en tan sólo seis años la resonancia hauser, escala que mide los campos magnéticos tomando como 13 el valor de un campo magnético muy alto y como 1 el de uno muy bajo, se elevó de 7.8 hasta 12 Hz., luego de mantenerse estática por siglos. Esto significa que, en la actualidad, 16 horas equivaldrían a un día de 24.

Ahora, el mundo que se nos aparece, es lo que es, o lo que imaginamos que es?

Si la Resonancia de Hauser llegara a la frecuencia de 13 ciclos, estaríamos en el campo magnético del punto cero. La Tierra detendría su rotación y comenzaría a girar nuevamente en la dirección opuesta. Esto produciría una reversión en los campos magnéticos con el consiguiente desequilibro ecológico y el caos tecnológico de la población mundial.
“Todos podemos elegir qué hacer, qué ver y cómo actuar. Todos podemos seguir creyendo que un minuto dura siempre 59 segundos”. Luego de los estudios de Hauser, esta afirmación, tan simple y cotidiana comienza a resquebrajarse.

Un minuto, entonces el tiempo que nos falta. Ese minuto de los cincuenta y nueve a los sesenta, 59 a 60 para que completemos el ciclo de una hora. Un minuto de nuestra existencia, un minuto que dura un beso, un minuto que dura una despedida, o un encuentro, un minuto que demuestre lo vulnerables que somos, un minuto que tardamos en descubrir una sonrisa, un minuto para firmar un cheque, un minuto para dudar, un minuto para tomar una pastilla o fumar una tuca. Podríamos hacer 60 minutos de las cosas que haríamos en un minuto. Esa es la existencia. La verdadera existencia en nosotros. Un minuto es una vida.

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Claves para sobrellevar un viaje en subte en hora pico

por Chuyo

  • Escuche música
  • Escuche música new age, relajante.
  • Escuche su música preferida
  • Recurra a su frondosa imaginación, e imagínese en el recital de su banda preferida.
  • Para evocar dicho momento, puede acompañarse con cánticos.
  • Incluso, puede hacer pogo.
  • O sinó, imagínese en un bosque
  • O en una selva
  • O, mejor aún, en un desierto.
  • Lea.
  • Lea un libro de chistes verdes
  • Lea una revista pornográfica
  • Lea el péndulo de Focault.
  • O uno de Nietzche
  • Lea, aun cuando el subte esté tan lleno que para hacerlo deba apoyar el texto sobre la cabeza de su co-traveller.
  • Tampoco abuse, y evite leer diarios en formato sábana al estilo La Nación.
  • De hecho, evite leer el diario que, por lo general, está lleno de malas noticias.
  • Duerma poco y mal la noche anterior, cosa que, aún parado, pueda viajar cabeceando.
  • Y si no llega a tal punto, al menos su cabeza estará tan ausente que tampoco le importará demasiado

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  • Saque su espíritu lúdico y comience pequeños juegos
  • Como por ejemplo contar cuantas personas con sombrero hay en el vagón.
  • O contar las paradas que faltan para bajarse.
  • De hecho, también puede incorporar a sus compañeros de ruta, y jugar a “quien mantiene la mirada por mas tiempo”
  • Incluso, si alguna vez hizo clases de teatro, puede recurrir a la siempre entretenida improvisación actoral.
  • Para ello debe definir un conflicto. Un ejemplo podría ser que lo estén apoyando.
  • Entonces usted empieza diciendo: “Oiga, usted me está apoyando”
  • A partir de eso debería ser capaz de definir un personaje… apóyese si quiere en los estereotipos, pero tampoco abuse. Por ejemplo, si la piel del sujeto es de color oscura usted puede hacer que es  medio racista.
  • O macrista.
  • Este último sería divertido, sobre todo por el temita de justificar, en ese lugar y en ese momento, las razones que lo condujeron a hacer tan mal uso de la democracia
  • Porque, digo, usted no lo voto, no?
  • ¿No?
  • Eso sí, si elije a algun personaje de derecha, tenga en cuenta que no puede ser taxista, básicamente, porque usted está en un subte, y no en un taxi.
  • E incluso si estuviera en un taxi, tendría que manejarlo
  • Aparte, si tiene el dinero para viajar en taxi, seguro que es de derecha.
  • Volviendo al tema, evite caer en recurso facilista de terminar la escena a las trompadas.
  • Digo, porque no hay espacio.
  • Tambien puede optar por hacerse un poco de espacio a la vieja usanza, es decir, a los codazos.
  • O mintiendo descaradamente.
  • Por ejemplo, puede decir que tiene fobia a los espacios cerrados.
  • O lepra
  • Si es mujer, puede decir, por ejemplo, que está embarazada
  • O que está en “esos días del mes” y se “olvidó” de comprar toallitas.
  • También, si tiene mucho coraje, puede hacerse pasar por un onanista medio asquerosito.
  • Y hacer de cuenta que disfruta del roce con completos extraños.
  • Y empezar a frotarse en cuerpos ajenos.
  • Acompañando esto con pequeños gemidos, que van creciendo en volumen progresivamente.
  • También abrirse espacio produciendo desagrado en el resto de los pasajeros
  • Una buena opción es evitar bañarse
  • O, cual recién recibido de carrera universitaria, subir bañado en una mezcla de harina, huevos, y mayonesa
  • También puede abrirse espacio mediante sus propias ventosidades intestinales
  • Lo que, aún sino funciona, puede provocarle un pequeño momento de placer por realizar tal acto privado en medio de una muchedumbre, y con total impunidad
  • O desnúdese, como hacía el gordo ese en un capítulo de Seinfeld
  • O hagase pasar por loco
  • Y hable solo
  • O, mejor aun, repita siempre una misma frase, con mucho énfasis y una sonrisa en la cara
  • Como, por ejemplo “aguante boca”.
  • O “muerte a los impíos”.
  • O “estoy con el campo”


  • Regocíjese pensando que es invierno y está calentito.
  • O queestá volviendo a su casa luego de una agotadora jornada laboral
  • Si son las ocho de la mañana, regocíjese por ser viernes
  • Si es lunes, no piense. Pero eso usted ya debería saberlo.
  • Muga. Cual vaca yendo al matadero.
  • Lo cual, dicho sea de paso, no es muy lejano a su realidad cotidiana.
  • Ahorre y cómprese una bicicleta.
  • O una moto.
  • O un auto, y pague estacionamiento.
  • O tome taxi.
  • Aunque, en este caso, volvemos al “temita” de la derecha.
  • O al del “cerdo capitalista”.
  • Quéjese
  • Escriba una carta al correo de lectores de un diario
  • O a una asociación de derechos humanos
  • O al jefe de gobierno
  • O a la presidenta
  • O arme su propio blog para quejarse de la situación actual del transporte.
  • Escriba un artículo de “humor”, a modo de catarsis.

Cómo saber si una (mina)mujer te quiere (coger)hacer el amor

por a.salcedo

La siguiente lista pretende sacar a la luz aquellos indicios que la hembra sapiens otorga al macho con el fin de aparearse. Estos indicios suelen variar de acuerdo a las circunstancias socio-culturales por lo que se aconseja una lectura escéptica.

01-si te acaricia el pelo
02-si eructa
03-si sos vos misma
04-si está cogiendo
05-si es un chabón
06-si cuando le convidas de tu vaso toma de la parte que vos tomaste
07-si dice todo el tiempo “quiero coger”
08-si te muestra su tatuaje vaginal
09-si se pasea en bombacha
10-si se toca el ombligo mientras la mirás
11-si come ostras
12-si hace una pepa con vos
13-pepa
14-si se ríe de tus chistes
15-si te hace masajes
16-si se abre el culo y te caga la cara
17-si introduce la palabra “violación” en cualquier contexto
18-si van al cine y ella te pide un pochoclo grande (clara metáfora de su clítoris hinchado)
19-si le acabás en la cara mientras ella grita “goooooooool”
20-si habla con la boca llena
21-si te pide prestado el cepillo de dientes (para meterselo en la concha)
22-si te dice que “ama” tu animal doméstico, sea gato, perro o enano
23-si se sonroja cuando le mostrás una foto de tu caca más reciente
24-si te pide que la acompañes a hacerse unos rayos X de las tetas
25-si te pide que le hagas masajes uterinos (profundidad variable)
26-si se ofrece como tacho de basura humano para tus desperdicios domésticos (biodegradables)
27-si come choclo y ronronea
28-si van a un restaurant y ella pide una sopa de semen (clara metáfora de su propia eyaculación femenina)
29-si come almendras y sonríe mientras lo hace y te mira de reojo
30-si dibuja minitas desnudas en tu cuaderno mientras susurra en tu oído: “Mmmmm….si querés que te chupe el culo hasta que mi lengua llegue a tu duodeno, apreta el 4″
31-si, luchando en una guerra civil intergaláctica, ella te guiña al ojo mientras arroja una granada láser
32-si te pide el teléfono al atardecer y está a punto de llover
33-si tiene una bicicleta violeta ligeramente oxidada sentada sobre la cual te habla sobre su trabajo/desdén político
34-si es tu ex novia y te invita una noche a “ver películas”
35-si van juntos a tomar un helado y ella pide tiramisú o cualquier gusto con nueces
36-si reacciona desproporcionadamente cuando le decís que querés adoptar un bebé srilankeño y llamarlo Douglas
37-si es tu ex esposa y está en tu cama desnuda en cuatro patas gimiendo tu nombre y llorando
38-si te dice que es lesbiana pero al instante se tira un peducto (eructo+pedo, gas metano sulfuroso que emana de la traquea)
39-si te muestra al menos medio centímetro de pelo púbico al grito de “TODA ESTA MALEZA ES PARA VOS, POTRO”
40-si se pone a llorar cuando vos le decís que siempre la amaste en secreto pero nunca te animaste a decirselo porque tenías miedo de quedar como un pelotudo sobre todo teniendo en cuenta que ella tiene novio y que es un buen amigo tuyo y de hecho vos se lo presentaste a ella y cuando te diste cuenta que la cosa iba en serio te querías dar un hachazo en las bolas pero en vez de eso te comiste la mierda durante 7 meses hasta que al fin te pusiste las pilas y fuiste a la casa de tu amigo y lo cagaste a palos y le dijiste que se fuera a Nicaragua o se iba a poner turbia la cosa
41-si ella te invita a pasear al cementerio (sólo se aplica si su pelo es rubio ceniza)
42-si hay luna llena y ella tiene un vestido celeste con lunares blancos y están en una iglesia (100%efectividad)
43-si, en una fiesta, hay dos chicas y les ofrecés un trio, la que se ríe quiere tu cuerpo desnudo (Necesaria intoxicación alcohólica)


Salir del closet, parte 2

por lemmycaution

(Recapitulación: eres Timmy, y además de tener pelo donde antes no tenías y sufrir cambios en la voz, notas que te has vuelto peronista y no sabes cómo comunicárselo a tu entorno. Para eso, ¡Aargh! te presenta una sencilla guía de pasos a seguir para asumir con orgullo tu nueva realidad nac&pop. A continuación, la segunda y última entrega.)

FASE III: EL PUNTO SIN RETORNO. Llegada esta instancia, ya lucirás como un verdadero peronista de base. Buenas noticias: el nuevo estilo de vida que tus padres y amistades rechazan es mucho menos costoso que aquél que venías llevando. Como probablemente estés en la calle, desheredado y borrado de los fotologs de todos tus compañeros de la San Andrés, necesitarás dinero para conseguir techo y comida, y eso no va a ser problema, gracias a las lujosas posesiones que ya no necesitas. Así podrás, por ejemplo, vender ese costoso iPhone que ni siquiera funciona en este país pero que le habías pedido a tu tío de Boston; con eso yalograrás comer en los carritos de Retiro por algunos meses. No necesitarás la laptop: un verdadero descamisado acude a un locutorio una vez por semana y pide que le ayuden a entrar a Hotmail. Podrás también vender tu Mini Cooper y comprar ese ansiado Renault 12 usado, quedándote un jugoso margen para alquilar (alquilar es peronista) algún PH en el sur del conurbano, hasta que consigas trabajo.

Por suerte, éste último ítem no será problema. Tu distinguido currículum no tendrá inconvenientes en pasar varios filtros de selección de una siderúrgica (el trabajo del acero también es peronista); sólo tenemos que “desadornarlo” un poco: borra todas las referencias a lenguas extranjeras, quédate sólo con tu apellido hispano (ej.: de “Sánchez Wilson” te quedarás con Sánchez), menciona especialmente tu nuevo domicilio en Lanús Oeste, y trata de adjuntar alguna foto en la que aparezcas con el cuello de la camisa cerrado (sin corbata) y el pelo con y raya al costado. Si la sidelúrgica falla, las dependencias del Estado también son peronistas por antonomasia, y de seguro podrás acudir a algún amigo de tu papi, sin que éste se entere, para pedirle un puesto en un ministerio.

FASE IV: LA SOLEDAD *NO* ES PERONISTA. Para esta etapa, ya habrás completado íntegramente tu kafkiana metamorfosis en un auténtico especímen de descamisado del que el General estaría orgulloso. Pero estarías obviando un rasgo fundamental de la doctrina: la multitud. Nadie es peronista por la suya.

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En el camino para adoptar tu nueva vida justicialista, quizá sea éste el trecho más duro. Te sentirás y te harán sentir a diario como un especímen anticuado e incomprendido. Las pocas amistades de tu antigüa existencia que hayas conservado te menospreciarán con un dejo de paternalismo (o te apadrinarán con un dejo de menosprecio, nunca se distingue bien). Para colmo, los grandes medios de comunicación (todos gorilas) no te ayudarán a sentirte contenido.

Necesitarás por lo tanto nuevas amistades y nuevos hábitos culturales. Asiste a los asados del trabajo, concurre a cantinas bailables con tus compañeros, haz que te introduzcan en nuevos círculos: verás que hay otro mundo de gente que sí evolucionó hacia la verdad justicialista. En cuanto a tu necesidad de información y cultura, concéntrate en el boletín oficial, mira películas de Pino Solanas, escucha los discos de Piero. Piazzolla o Borges quedan, por supuesto, excluidísimos.

Lo ideal, además de todo esto, sería que comiences una familia nueva con alguna muchacha peronista, dada la poca probabilidad de que a esta altura seas aceptado nuevamente en El Carmel.

FASE V: LA CONSAGRACIÓN. Siguiendo una pirámide de Maslow (que es re-gorila, pero en el peronismo existen de estas contradicciones), podrás ver que ya has cubierto todas tus necesidades personales salvo las del último estrato: la autorrealización. La versión oligarca reza “tener un hijo, plantar un árbol, escribir un libro”. Por suerte, gracias a la heterogeneidad del movimiento justicialista, el abanico de posibilidades con el que cuentas ahora para realizar un acto de confirmación de fe es bastante más amplio. A saber:

  • Empleado administrativo progre ex-afiliado a la JP que dice “yo les avisé” cuando alguien dice algo de Macri
  • Brujo esoterista
  • Albañil afiliado a Unidad Básica (cuidado si algún día eres llamado como testigo)
  • Intendente con su minifeudo
  • Premio Nobel de la Paz
  • Sindicalista
  • Sindicalista corrupto
  • Director de Biblioteca Nacional
  • Encuestador de renombre
  • Tipo que dice ser hijo del General
  • Etcétera

Así habrás llegado al proverbial “casillero de ‘RETIRO’ del Juego de la Vida”, y con un poco de suerte no tendrás que vender a tus hijos por dinero. Si has seguido los pasos con dedicación, en este momento no tendrás nada que envidiarle al Tula o al Coco Sily. ¡Salud y viva Perón, compañero!


Salir del closet, parte 1

por lemmycaution

Joven argentino, ¡Aargh! te quiere hablar a ti.

Sí, a ti, que comienzas a notar cambios en tu persona que jamás creíste que sucederían. De repente, prefieres la cerveza más barata al vino espumante más glamoroso, te emocionas con la vuelta del ferrocarril, sientes la necesidad de estar afiliado a ATE, y por alguna extraña razón te generan más confianza los titulares de cualquier vespertino barato que aquéllos de La Nación.

No experimentas más deseos de cremar a alguien cuando te topas con un piquete, encuentras que las murgas son gente muy simpática, y ya no usas eses de más como en “vistes” o “fuistes”, sino que más bien te ahorras pronunciarlas. No te explicas por qué, pero notas que ya no te divierten los oscuros reductos underground culturales sino el bar que más cumbia pase. Tus vacaciones ideales son ahora dos semanas en la Bristol.

Ir a la cancha, sentarse a tomar mate en una reposera en la vereda o lavar el Renault 12 (y en consecuencia, tener un Renault 12) comienzan a sonar como buenos planes para un domingo. Te aburre escuchar hablar sobre la inseguridad, los crímenes en los countries o la denuncia del día de Carrió. La sensibilería indie te produce bostezos, no soportas los chistes de Les Luthiers, no tomas más taxis por miedo a lo que podrías escuchar dentro de ellos…

Joven argentino, ¡Aargh! tiene algo para decirte: eres peronista.

Quizá esto pueda sorprenderte, o incluso shockearte. Tranquilo, lo que te ocurre es perfectamente natural, y hasta inevitable, en el desarrollo adulto de cualquier especímen masculino argentino. Todos hemos pasado por esto. Es que como nos lo recuerda Peter Capusotto: “el ser humano, en su evolución, se perfecciona y tiende hacia el peronismo” (Winograd, 1925).

Sabemos que esta sorpresiva realidad puede contrariarte. Tal vez tu apellido compuesto no lo tolere, o quizá tengas miedo de sentir el rechazo de tus padres, que tanto esfuerzo hicieron por mandarte a colegio bilingüe, o tal vez el de tus amigos, ésos que frecuentas en el coqueto reducto de tragos exóticos en Palermo Soho. Acaso tu nueva identidad adquirida no comulgue con tu estilo de vida, tus preciosos bienes acumulados o tu criterioso guardarropas.

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A no desesperar: ¡Aargh!, ese grito de guerra en la batalla a la que nadie más se presenta, tiene la forma de ayudarte a asumir con orgullo tu nuevo ser, convirtiendo todas las aparentes desventajas de tu actual situación en poderosas oportunidades, y todo de forma tan sencilla como seguir cinco simples pasos, en dos cómodas entregas. Te garantizamos que al completar el último de ellos te sentirás tan peronista como Antonio Cafiero.

FASE I: DAR A CONOCER QUE ALGO TE SUCEDE. Ahora que sabes lo que es y que llegó para quedarse, probablemente sientas que algo arde dentro tuyo y tengas la necesidad de vocearlo a los cuatro vientos. Pero si te preocupa la reacción de tus seres queridos, quizá no sea ésta la mejor manera. Tampoco querrás que se enteren de “lo tuyo” a través de alguna foto en alguna marcha, o por algún correo de lectores a Página/12. Por suerte, tu extracción hip puede ayudarte a ir destapándote más suavemente.

El guardarropas que tanta vergüenza te da ahora, es en realidad valiosísimo: necesitaremos todas tus remeras de Che Guevara. Deberás vestirlas una y otra vez hasta gastarlas. Rodéate además de accesorios que te pinten como aquello a lo que otrora llamabas “hippie mugroso” o “negro cabeza”: ve con el mate a todas partes, compra Crónica diariamente, déjate la barba, evita tomar sol, fuma cigarrillos negros. No abandones empero tu actitud posmoderna: ante cualquier comentario sobre la actualidad y que “por eso estamos como estamos”, te evadirás con un chiste. Si se te escapa algún comentario irónico sobre la Gorda y eres interpelado a causa de ello, aduce que “son todos unos chantas” y rápidamente comenta alguna frase graciosa que dijo Pergo; todavía no es el momento de ventilar tus creencias.

FASE II: CONFESIONES. Luego de un par de semanas en las que mostrarás esa supuesta imagen descontracturada, llegará el momento de ir “confesando” algunas cosillas. Lo mejor es admitir con cierto laconismo resignatario que has devenido en alguien maquiavélico: roban pero hacen, los únicos que pueden gobernar, ni buenos ni malos sino incorregibles, yo también soy ciego, el hombre es bueno pero si se lo vigila es más bueno, etcétera etcétera. Comenzarás a mostrar interés por lo “pintoresco” de lo telúrico: rasgo netamente oligarca si nos ponemos a pensarlo, pero que sutil e imperceptiblemente irás mutando en una genuina muestra de interés por lo popular. Tus remeras del Che ya gastadas, ahora reconstituirás tu guardarropas con prendas del barrio de Once. Ten el ojo atento a los siguientes ítems: chancletas Adidas del Mundial 86, musculosa de algodón, shores de mezclilla, camisa escocesa mangas cortas, gorra de Chevrolet o de Ford. Tómate también el trabajo de hacerte hincha de Racing Club.

(En la próxima entrega, EL PUNTO SIN RETORNO y la culminación del método.) 


La compleja tarea de superar el retorno vacacional ajeno

por Chuyo

Quizás síntoma inculcado en nuestra ya lejana infancia, en donde el ingreso a la estación significaba, básicamente, un sinónimo de alegría, el verano ha sido, es y será, la época ideal para huir de la acaudalada urbe repleta obligaciones, en búsqueda de un poco de paz. Ya sea en la montaña, en el monte, en la sierras o en la playa, el grueso poblacional se desplaza ansioso por llevar a cabo un festín de consumo en donde se incluyen las bebidas etílicas, hits musicales execrables, teatro barato, y toneladas de helado.

Bien es sabido que, debido al régimen económico imperante, para llevar a cabo tal hazaña es necesario acceder a dos elementos fundamentales: dinero por un lado, y tiempo libre por el otro, situaciones incompatibles entre sí, ya que para tener dinero uno debe, en teoría, trabajar, lo que limita en extremo su posibilidad para el tiempo libre. Lejanas ya las épocas del Estado benefactor, en donde cualquier tornero de medio pelo afiliado al justicialismo disponía de un mes entero para huir con el chegusan de mila a la feliz, hoy el trabajador del rubro servicios se contenta con la posibilidad de huir diez hábiles, siendo los mas preciados los ubicados al final del primer mes del calendario gregoriano.

Pero claro, usted no es afortunado. Ya sea porque no dispone del sustento necesario como para pagarse tal suntuoso , o porque es lo que se conoce “el pichón” en la oficina y debe pagar derecho de piso tomando sus vacaciones en la última semana de marzo, vio, desde su escritorio, partir a la mayoría de sus compañeros, familiares, amigos y conocidos, mientras se preparaba para dos semanas de sopor y emboleen donde la programación televisiva deja bastante que desear, los films en exhibición no lo acompañan, y ni se le ocurra ir al teatro, un recital o siquiera un boliche, ya que estos se encuentran engrosando sus bolsillos en los complejos turísticos.

Y si bien dichos días han finalizado con usted al borde de una úlcera provocada por el estrés, debe enfrentarse ahora a una situacion mucho peor, a saber, el retorno vacacional de sus seres cercanos, bronceados, optimistas, descansados, sonrientes y con cientos de miles de anecdotas requetedivertidas.

Despreocupesé. Siempre atento a sus necesidades, Aargh ha recopilado un extenso catálogo de cuatro (4) paso spara enfrentar dicha situación y salir victorioso del refriegue. Porque, por sobre todas las cosas, queremos evitarle el síncope.

PASO NUMERO UNO: EVITAR

Bien es sabido que, conforme el vacacionante vuelve a la rutina diaria, se activa un proceso de disipación eufórica que conduce inevitablemente a una depresión. De orígenes psicológicos, dicho “shock distópico” posee un tiempo de incubación de siete a diez días, luego de los cuales el sujeto vuelve a su humor habitual.

De ésta manera, es aconsejable evitar todo contacto con dicho sujeto durante el período, para luego retomar la relación en forma casual. En otras palabras, desaparezca. Buenas opciones para llevar la tarea a cabo son manterse como “no conectado” en el MSN, no reponder los mensajes de celular o atender el teléfono de línea. Incluso, si es alguien de mayor cercanía, puede abastecerse de bebidas, alimentos y vicios que considere necesarios, eludiendo todo contacto con el mundo exterior.

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PASO NÚMERO DOS: IGNORAR

Ya sea porque se trata de su pareja, familiares con los que convive o compañeros de trabajo, o porque no ha tomado todos los recaudios, la situación puede no resultar del todo efectiva. ¡Tranquilo! Si no puede transformarse en un anacoreta urbano, siempre se puede recurrir al viejo pero efectivo hermetismo. Hable poco. Haga abuso del monosílabo. Y, por sobre todas las cosas, no pregunte.

Evite mantener, siempre que sea posible, conversaciones del tipo abierto que se alejen de sus objetivos iniciales. En el caso de las amistades buena opción limitar el contacto a medios de tipo indirecto, aduciendo compromisos “impostergables” en caso de invitación. Intente cambiar rápido de tema. Por último, si se trata de un compañero de residencia o sujeto muy pero muy cercano, siempre puede escuchar un breve resumen mientras estimula su sistema nervioso con el azúcar contenida en la repostería turística. Si no le traen alfajores, muestresé ofendido.

PASO NÚMERO TRES: DESMERECER

Sin embargo, es normal que el sujeto experimente una felicidad incontrolable e intente forzar la charla. En estos casos siempre es posible desmerecer el viaje realizado. Por ejemplo, si se fue a cualquier ciudad de la costa, siempre es posible recurrir al “está lleno de gente”, “la playa es una porquería” o “eso no es mar, es río”.En caso de que el destino haya sido del tipo no alechonado, se puede recurrir al latiguillo:”después del tercer lago/museo/río/montaña/catarata/piringundín es todo lo mismo”. Incluso el viejo “hace mucho calor” seguido de “pero acá tengo aire acondicionado”, es válido como argumento

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PASO NÚMERO CUATRO: DEPRIMIR

Siempre es posible que el vacacionante no esté poseido por la alegría, sino por el mas puro deseo de sentirse superior, y lo inste a tomar medidas mas drásticas que intenten acelerar la involución anímica que conduce a la depresión. Puede usted hablar de lo estricta que es la nueva administración de su recinto de trabajo, de lo dificil que está conseguir monedas, de lo caro que está todo, del calor que hace, de la falta de agua o los cortes de luz, la inseguridad, la violencia, los asesinatos, la inflación, el hambre en el áfrica, en el chaco, a la vuelta de su casa, el ineluctable colapso económico, el neoliberalismo, la compra de yahoo por parte de microsoft, los monopolios, la guerra como método de acentuar la desigualdad, la agenda política de los paises del primer mundo, la escasez de recursos, la destrucción del medio ambiente o el futbol.

PASO NÚMERO CINCO: ATACAR

En necesario considerar los casos extremos, aquellos en donde, a pesar de los movimientos estratégicos, el vacacionante continúa regodeándose con la tonalidad de su piel, su rejuvenecido estado físico, su equilibrio interno o las 25 minitas que se “comió”. La almas perversas e impuras nos codean a diario . La maldad mas absoluta existe, y con ella la única opción es relucir la artillería mas pesada. Aquella que ataca en donde mas duele. Aquella que pregunta si gastó mucho dinero, que hace notar esos kilitos de más o si indaga si le miraron mucho a la nena de quince. Una estocada que puede ser no solo verbal, sino también física. Y aunque los nudillos le duelan o sus prendas se encuentren bañadas en sangre ajena, de seguro le proporcionará un poquitito de felicidad.