¿Ah?


dificultad .2

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sugus-duro


Empirismo Sensorial

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En base a mi experiencia en palieres, pasillos y ascensores de edificios habitacionales, puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que el aroma resultante de la preparación de las cenas familiares, a eso de las 8, 8 y media, tiende, en su conjunto, al de una tortilla de papas bien aceitosa.


Dos preguntas sin respuesta, dos

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  • Si el barril de petróleo costaba, hace un mes atrás, U$S127 y ahora cuesta U$S63, porqué no baja el precio de la nafta? ¿Ah?
  • Porqué ningún diario mencionó que el falso ingeniero Juan Carlos Blumberg concurrió a las marchas en reclamo de seguridad en San Isidro? Acaso Blumberg, que una vez convocó 200 mil personas en Congreso, es un quemo? ¿Ah?

¡Sos inseguro, tenelo por seguro!

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Les tiro una: cuanta más ropa de más llevás cuando te vas de viaje, más inseguro sos.

Hay dos grandes enfoques dentro de esta teoría. Uno realiza la medición a posteriori y dice que la cantidad de ropa que no usaste es tu nivel de inseguridad. Por ejemplo, cuando volvés de la costa con dos mallas sin tocar y una remera rosa inmaculada, tu nivel de inseguridad sería tres.

La otra gran corriente mide a priori y postula que tu nivel de seguridad queda determinado por el porcentaje espacio de la valija que usás, dividido por la cantidad de días que te vas (sin contar el viaje de vuelta, porque ahí siempre te ponés cualquier cosa). Por ejemplo, si usás el 80% y te vas ocho días, tu nivel de inseguridad es 1. La unidad de medida, de más está aclarar, es [1/día].

La medición a posteriori tiene la ventaja de ser más fidedigna, al calcularse con lo que de hecho pasó, y presenta el inconveniente de ser menos precisa: no contempla casos en que la persona tenga algún inconveniene estomacal, una fiesta de disfraces, un desfile, una sesión de BDSM, o cualquier ocasión en que deba cambiar de ropaje muy seguido.

La medición a priori, por su parte, tiene como fortaleza lo que su contraparte tiene de debilidad: es más fidedigna y rigurosa al medir directamente el nivel de neurosis del individuo, haciendo directamente un ratio entre lo que el chabón –o nami, seamos modernos– deja vacío y los días que piensa irse. Tiene como inconveniente que es solo una estimación, y que las diferentes medidas no son comprobables entre sí cuando se cambia el tamaño del bolso, valija o cuando lleva la ropa en la mano (en el enfoque a posteriori, este último caso daría nivel cero, que haríamos bien en catalogar como PELIGROSAMENTE SEGURO Y/O DEMENTE).

Científicos de Massachussets ya están trabajando en tablas de conversión entre los dos sistemas de este valiosísimo aporte a la vida cotidiana de todos.