Poemas Pelotudos

Quince segundos de fama

por



Navegando en una barcaza por el océano de mis pensamientos,
caminaba las calles sin ton ni son.
Deliraba un poco con mis sueños predilectos
eso de ser rockero famoso, millonario y drogón.

Levanté la mirada, de repente, de la nada
y ante mis ojos ví una chuchería colgada
la cual dos obreros subían mediante sogas
era un un enorme armatoste en forma de piano de cola.

Temí por instantes ser aplastado por semejante artilugio
y me ví desesperado, buscando refugio
caminé velozmente, evitando el peligro
pisé una zona a salvo, y salté,
salté,
salté,
como Soldán en feliz domingo.

Volviendo en mis pensamientos
comprendí que la idea de ser verticalmente atropellado
por ese instrumento alzado con severo andamiaje
era propia del cine mudo y de los dibujos animados,
y no así de lo que uno denomina
vida real,
monótona,
repetitiva.

Si en verdad dicha cosa hubiesese soltado
más allá de quedar aplastado
y de que alguno llorara mi muerte
hubiera sido un día de suerte
pues hubiera sido recordado.

Noticieros hubieran acudido al lugar de los hechos
mostrando al mocoso muerto, con aire perplejo
divulgando la noticia que un joven ¿apuesto?
fue una victima de semejante aparatejo.

Mi vida hubiera sido difundida en los diversos canales
Y probablemente, hubiera sido la noticia de la semana
Mauro Viale me dedicaría un extenso y fraudulento reportaje,
esos habrían sido mis quince minutos de fama.

Y quizás, producto de la vorágine mediática
alguien haría algún tipo de marcha,
exigiendo seguridad contra los objetos pesados
que en plena mudanza son alzados,
por gente que en el tema no tiene cancha,
quizás exigirían fleteros gremializados.

De cualquier modo,
salí a salvo de dicha peripecia,
lo cual me dejo con una feliz amargura
de saber que sobreviví a dicha aventura
pero que lamentablemente estoy condenado,
por no ser en tele cotizable,
y por mi vida de fracasado
a morir ignorado
o a aparecer, como mucho,
en un programa de cable.



Un callate en “Quince segundos de fama”

  1. El Mostro balbuceo:

    Fascinante. Volveré para leer los otros, hoy ando falto de tiempo.

    Saludos mostros.

Entonces...