¡No es paranoia!
#8: Las tortas Exquisita
por lemmycaution
Aún cuando no fui a venerarlo cuando presentó su libro “Moriremos como Ratas!” (de hecho, mis cálculos arrojan que en ese momento me encontraba a más de 328 km. de distancia), Esteban Podetti me regaló un videito de Alphaville en su ya clásico “Numerito del agradecido”. No solo eso, sino que sabe que soy de Rosario, hecho por el que toda alma de bien amarÃa ser recordada. Salvo Podeti, claro, que es medio envidioso el guacho. Pero en fin, en la blogósfera, o al menos en una de las partes de ella que menos dan vergüencita, que él te mencione es algo asà como una virtual Medalla del Congreso. Por eso, ahora puedo decir que sé cómo se sienten Abraham, Moisés, Isaac y Jacob (además de muertos). Porque desde hoy, amigos, figuro en La Biblia.
Lo curioso es que en el mismo artÃculo, el conocido webloguero profesional (sic) le regala a otro comegatos -porque hoy nos dedicó el numerito a nosotros, porque se ve que somos muchos, asÃ, demasiados casi- el video de esa propaganda de Exquisita de los tipitos que hacen la torta gigante con música de Architecture in Helsinki. Nunca me habÃa tomado la molestia de buscarlo en Youtube porque te lo chantan en la tele cada cinco minutos, asà que recién hoy lo vi online y como no podÃa ser de otra manera: algo-raro-pasa.
Partamos de la base que yo tele veo. Si todas las noches cuando ceno tengo que aguantarme a Rial o a Susana Giménez (en casa no somos muy ordenados con los horarios), no tolerarÃa que no se me reconozca que tengo muchas horas de vuelo en el aparato. Pero se ve que en mis ya incontables momentos pasados frente a la pantalla, jamás pero jamás vi esa propaganda en su versión completa. Es más, no es que solamente la achicaron para que dure menos; la voz en off del locutor ni figura, y tampoco aparecen los tipitos disfrazados de cartelitos de calle. O sea, es otra propaganda. ¡Otra! Entonces, la pregunta que cualquier mente sana se harÃa resulta evidente: ¿qué hay detrás de todo esto?
Un análisis cruzado de pareto y regresión estadÃstica sugiere que las explicaciones más plausibles, casi fuera de toda duda, son las dos siguientes:
MENSAJES SUBLIMINALES. La voz del locutor del “spot” no serÃa la de una persona sino la de un avanzado ordenador que “renderiza” la “onda de presión longitudinal” que conforma el “sonido”, y que a la par de esto le “mete” otras “ondas” indistinguibles con mensajes que solo capta el inconsciente. La señal transmitida serÃa exclusiva para Capital Federal y conurbano, y contendrÃa consignas tales como “vote a Macri” o “hable como si tuviera una papa en la boca y pronuncie una ‘S’ al final de todos los verbos”.
OCP(RO). Dándonos la razón a todos los que despreciamos los términos “publicidad”, “spot” y “achicoria”, el pequeño filme en cuestión no estarÃa hecho con fines comerciales, sino explÃcitamente polÃticos. O sea, serÃa una propaganda concebida especÃficamente para “idiotizar” la mente de los porteños (y para eso nada mejor que Architecture in Helsinki) y acostumbrarlos a la alegre idea de ser oprimidos por un buzón postal o un cartel de colectivos. Esto se deberÃa a que la próxima etapa en el plan del PRO consistirÃa en hacer cobrar vida a diferentes elementos de la vÃa pública para que oficien de agentes del orden, en alternativa a la creación de la policÃa de la ciudad, que se habrÃa determinada como económicamente inviable.

Robocop. AsàserÃa la apariencia de los nuevos agentes.
Para lograr la animación de todos estos simpáticos bienes públicos, se clonarÃan industriales cantidades del mismÃsimo EspÃritu Epiléptico de la Hamaca de Firmat, oh casualidad, recientemente esfumado. Y asÃ, una vez más, nos es revelada la auténtica razón detrás de la desaparición del famoso juego de plaza. Es más, deberÃa numerar a este expediente “siete y cuatro quintos”, pero se me acabaron las fracciones.
Si yo fuera investigador del caso, irÃa a chequear las ruedas de la 4×4 de Macri, que seguro son iguales a las que aparecieron cuando se afanaron la Hamaca. No, si yo cuando empecé esto macaneaba con que todo estaba conectado. Já.




