la historia histérica

De la vida real

por Miki Hauser



Por Miki Hauser desde Madrid

Traducción castellanizada: Malena Garrido de las Torres Montes de Oca (de Puerto Rico.)

He RECIBIDO una carta atada a una piedra. Escuché que un vidrio de mi apartamento de la 7ª Avenida en el que suelo pasar unas temporadas, crujía espontáneamente. Era precisamente la ventana que da a la calle de la sala de estar. Venía sin matasellos y anudada con una cuerda lastimada un poco por alguna de las astillas brillantes desprendidas.

Me llamó mucho la atención, pues yo estaba impermeable en el piso 27, enfrente sin haber nunca vecinos, la carta y la piedra anudada pesarían algo así como: 8 kilos, y todo el mundo conoce que puede tropezar con mi dirección, sin necesidad de hacerlo de esa forma oscura.

Algo olía mal. Sin dudas -el manuscrito andando lentamente inconfundible de un niño- que decía:

A Miki, si le interesa:

Me llamo Raimundo Smith, mi papá se llama Benjamín Smith. Y al play móvil que se ve en la fotografía se llama Adolf Smith. Mi padre no quiere a Adolf.

El motivo de escribirle es que Adolf exterminó a casi todos los juguetes que había en casa, incluso hizo lo mismo con las muñecas antiguas de la abuela que estaban escondidas en el sótano para que ni siquiera yo las cogiese.

Adolf siempre tuvo un comportamiento extraño. Aunque era pequeño -mucho más que Esquéletor, o Batman- siempre estaba completamente arreglado para que aparecieran ellos como culpables de alguna fechoría que me hacía cabrear y por consiguiente les propinaba un verdadero castigo.

Adolf, nunca –ahora que pienso en ello- estaba en el lugar donde había o hubo algún disturbio. No se como se las apañaba, pero o se hacía el dormido, o con su bracito en alto hacía que pintaba una pared o cielo raso de las casa de las muñecas.

Dígame que hago señor Hauser, Le ruego que me ayude a salir de este lío. A veces oigo su vocecita latosa por las noches que me dice: Rai, Rai, Rai….tu tienes pellejo? O te lo han quitado de niño.

No entiendo, señor Hauser. Se que usted ha viajado mucho y que su consejo será abultado cuando llegue el tercer montón.

Tan pronto como me calmé de la sorpresa y la risa, cogí la piedra y la carta hice un nuevo sobre y lo llevé en mano a la casa del destinatario con una nota que decía:

“Raimundo, me rompiste el vidrio cabrón. O ha sido tu padre, me da lo mismo, páguenmelo y déjense ambos de hacer jilipolleses ¡tontos del culo!” M.H.



3 Callate en “De la vida real”

  1. Fausto balbuceo:

    Aargh: ¡Uy! se acabó el hielo…

  2. ICE balbuceo:

    OH,SÍ!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Aargh es ver una eco-peli.

  3. barbado whisky matinal balbuceo:

    http://bebiendotemprano.blogspot.com/ Mirenlo, si quieren, es humilde, peroooo ….

Entonces...