El Ilustre Desconocido Ilustrado
Ombrofobia
por Monsieur Côtelette
Juan Bautista, neurótico infalible, fóbico a la lluvia, corre desesperado, acosado por la terrible tormenta que lo. Su paraguas, traicionero, amotinose dos cuadras atrás, abriéndose por demás en un principio, haciéndose añicos al final. Juan Bautista esquiva charcos, aprovecha todos los techos y cornisas posibles por nimios que sean, e incluso llega a compartir paraguas con una anciana que lo mira aterrorizado, siempre huyendo del repugnante océano vertical que desciende desde el cielo, y que amenaza con darlo vuelta y ahogarlo.
Una vez en su casa, empapado pero a salvo, se desnuda rápidamente para meterse en la ducha. Disfruta de las miles de gotas cálidas que lo salpican, se siente seguro y conforme. Su temor se habÃa alejado, y se encontraba a si mismo radiante, dicharachero, chocho de la vida.
Gozoso, sale de la ducha y toma un café con Marta, su esposa, administrativa fracasada y resentida con el mundo que la rodea quien, ante tal alarde de alegrÃa, le hace notar que, en definitiva, la ducha no es otra cosa que una lluvia artificial a distinta temperatura.
Desde ese dÃa Juan Bautista toma baños de asiento. Se separó de su mujer.
Otros artÃculos que podrÃan serle relevantes
- Pequeños enemigos urbanos del transeúnte, o pequeños Aargh! del dÃa a dÃa
- Claves para determinar la hijaputez de una persona tomando como única variable el hecho de que se trata de un dÃa de lluvia
- Personas que al recordarlas, es muy probable que te pueda (o no) agarrar la duda por al menos 3 segundos acerca de su estado vital
- Ahora dicen que también serÃan unos degenerados de mierda
- #14: Los acondicionadores





Oh no, he descubierto que tengo una Marta interior. Miren qué bueno soy que les doy pie para pegarme, y que me llamen Marta
De pronto le agarró un ataque metafórico??? Digo: “huyendo del repugnante océano vertical que desciende desde el cielo”. Muy bueno.