Diálogos por elevación

Tortilla

por



(Sábado diez de la noche. Envase de cerveza bajo el brazo. Al descender del ascensor, en planta baja, observa como un hombre de unos sesenta años dialoga con un vagabundo instalado en la entrada al edicicio. El hombre mayor le hace un gesto al protagonista, indicándole que aguarde).

-Vamos, vamos. Acá a la vuelta tenés la puerta de un consultorio médico para tirarte a dormir. Ahí no te va a molestar nadie hasta el lunes.

(El croto recoje sus pertenencias, y se retira de la escena. El hombre mayor se acerca al protagonista)

-Hola, ¿como te llamás?

-Que tal, soy Gustavo.

-¿Te mudaste hace poco acá, no?

-Si, hace unos días. Estoy en el sexto.

-Ah, que tal. Mucho gusto. Mi nombre es Ricardo. Formo parte de la junta organizativa del consorcio de propietarios.

-Que tal, como le va. (nota: la falta del signo interrogativo es adrede. El protagonista no intenta formular una pregunta, solo llenar un espacio vacío en la conversación)

-Bien querido, bien. Que barbaridad esta gente, ¿no? La que está en la calle, digo. Que impotencia que le da a uno este tipo de situaciones

-Si, la verdad que si.

-El otro día salgo a eso de las seis de la mañana a comprar el diario, y veo a dos chiquitos durmiendo en la calle. Acá a la vuelta, eh. No tendrían más de cinco o seis años… Y se me partió el corazón. Me indignó la situación.

- Claro…

- La cuestión es que les pregunté donde vivían, si podían ubicar a sus padres…

(El envase de cerveza comienza a deslizarse)

- Ajá…

- …Por supuesto no me lo dijeron. Y yo la verdad es que no podía dejarlos ahí, tirados, solos, desamparados, así que les dije que me acompañar a la comisaria. ¿Y sabés que pasó entonces?

- ¿Qué?

- ¡No me quisieron acompañar! Tuve que ir yo mismo hasta allá y pedirle al oficial de guardia que tomara cartas en el asunto.

- Ah, claro.

- Lo que te cuento es un pequeño ejemplo nomás. Uno no puede quedarse de brazos cruzados ante tanta injusticia. A este buen hombre que estaba en la puerta le pedí que se fuera, es verdad. Pero también hice mi buena acción del día, eh. Le dí un pantalón viejo y un sweater de Chemea que me regaló hace tiempo mi señora y que no uso nunca porque no me gusta. Y ahora que se vino el frio seguro que le va a venir bien…

- Si, seguro que si.

-Es lo que te digo: uno tiene que ser una buena persona

-Si, claro…

- (Sin esperar a la respuesta). Porque, ¿te cuento un secreto? Uno tiene que ser buena persona porque los pobres son más, muchos mas. Y si uno no los trata bien, no les da las necesidades básicas, un día se van a revelar. Nos van a querer dar vuelta la tortilla a nosotros, los ricos.

- …

-Es así, es así..

- …

-Bueno, que tengas una buena noche, y disfrutes de tu cerveza. Hasta luego

- …



9 Callate en “Tortilla”

  1. Beluá balbuceo:

    Gracias por el sweater! encima es de Chemea.

  2. javier balbuceo:

    Palermo les da la bienvenida con sus brazos abiertos! (A uds, porque son rubiecitos).

  3. Mirta de Olivos balbuceo:

    Qué hijo de mil puta el pibe de 5 años que no lo quiso acompañar a la comisaría (!?). Drogadicto de mierda, sucio… etc.

  4. ICE balbuceo:

    JA!!!!
    “No se preocupe don,mientras no rompamos los huevos…”

  5. Leonardo Ferri balbuceo:

    Estuve a punto de poner una opinión seria sobre el tema, pero me llevaría mucho escribirla y no tengo ganas.
    Y chiste no se me ocurrió ninguno.

    Así que felicito a Gustavo por poner esto acá.

    Atte.

  6. belencita balbuceo:

    a q lo pario!

  7. ana balbuceo:

    Oh por dios, ese hombre está lleno de contradicciones. Si quiere ser buena persona, que le haga un favor a la humanidad y se pegue un tiro.

  8. ^^Marie^^ balbuceo:

    Excelente escrito, me encanto..muestra una cruda realidad social sobretodo entre capital y provincia.
    Saludos

  9. lemmycaution balbuceo:

    un canto a la vida

Entonces...