Entonces, todo parecÃa aclararse para mÃ. Ese dÃa era el 3 de noviembre de 1967, y estaba viendo a Janis Joplin cantar su Ball and Chain en persona.
-Pero como soy un cobarde, ten en cuenta que de aquà en más, cuando te vea por la calle caminando te voy a dar un fierrazo por la espalda.
-Y todo porque soy un cagòn -seguà exagerando- por eso que –el fierro- te lo voy a dar por detrás. Te voy atacar desprevenido e indefenso.
Sin dejar de soltarme el cuello, se lo pensó algo asà como 45 minutos, y cuando me vio algo morado, bajó la cabeza y se marchó. No sin antes –disculpen por haberlo omitido- tirarme a la laguna de Tonle Sap.
Con los Vietcong no se jugaba a ser el bueno de la pelÃcula, y Hunter colmó a nuestro pelotón con sus caprichos. Terminó con nuestra paciencia cuando nos dijo que no podÃa seguir con la guerra sin que nos expliquen por y para que combatÃa.
Se quedó allá. Todo lo que habÃa comenzado como un juego de escondidas, se transformó en realidad.
Un dÃa, mientras Hunt debÃa contar hasta 3.000 en el juego, cruzamos el rÃo Mekong hacia Quy Nhon. Muchos de nosotros nos quedamos dormidos bajo la lluvia, sin acordarnos que Hunt seguirÃa sumando números con la cara tapada, apoyado en un sauce.
Hunt –suponemos- se aburrió de buscarnos y, vagando por la jungla sin hallarnos, decidió fijar su residencia en Hue, cuando finalizó la guerra.
Nos solemos comunicar por el Skype de vez en cuando. Ayer, casualmente, me paso el dato de la www.lastfm.es que me condujo al siguiente video.
Esto me hizo recordar a la vez que la vi desde primera fila cantar.
Ah, bella bella internet. No solo nos brindas información al instante y redes sociales. Todos los diseñadores gráficos estámoste agradecidos, puesto que has hecho de nuestra tarea, algo mucho mas sencillo y llevadero. Brushes de photoshop, fuentes por doquier y, por sobre todas las cosas, ese costoso material fotográfico, a solo dos clicks de distancia.