Aargh rededor de mediodía, ya todo iba mal. Mi esposa me reclamaba la demora que sufría mientras perdía las primeras palabras de la Misa de las 12. El padre Luis Casamolto, diría lo de siempre, aunque algo renovado para no abandonar su creatividad por algo tan abstracto como la vida de la Madre de María Kodama.
Los gemelos, ayudados por una escalera de seis metros, no hacían más que molestar con un matamoscas a la lagartija que dormitaba en el techo del desván.
La empleada con sus reclamos diarios: no hay leche, no hay pastillas anticonceptivas, no hay Nitrógeno, no hay…no hay.
José el jardinero atendía a la perra en el garaje, que nos había dado ocho fabulosos cachorritos. La situación lo había vuelto tierno y algo afeminado, con lo cual mucho no podía molestarlo aunque fueran dificultades importantes para mí.
Mi suegra, que siempre había estado de mi lado, esta vez no lo hizo, tenia un retraso y la encontré sumamente afligida revisando la Wikipedia.
Por lo tanto antes de continuar haciéndome daño mis dedos intentando arrancar en vano el yate me pregunté: ¿Este es el peor día de todos los que he vivido?
La respuesta fue sin lugar a dudas: ¡Sí!
Mi yate un Phantom 50 con fly: Length of hull, (bow to aft end of bathing platform inc. gunnel) 50ft 15.24m,Length overall (inc. gunnel) ,51ft 10in 15.79m ,Beam (inc. gunnel) 14ft 9in 4.49m,Number of berths 6-7 ,Draught (unloaded) 3ft 11in 1.21m ,Height above waterline, (incl. arch + nav light mast) 16ft 11in 5.15m, Transport height (approx) 15ft 4in 4.68m, Dry weight (approx) , 17.0 tons 17,300 kg , Fuel capacity 436 gals/523 US gals 1,980L, Water capacity (inc. calorifier) 123 gals/148 US gals 588L, Engine recommendations (twin) from 1350mhp to 1430mhp, era la primera vez que se ponìa “caprichoso”, y èsto, seguro querìa decir algo.
Pensé “hasta los objetos inanimados tienen alma y Satura -que así se llamaba mi yate en catalán- no podía tener menos sentimientos que un aire acondicionado de 5000 frigorías”.
El Delta estaba repleto de apellidos ilustres.
López Murphy hacía campaña con sus seguidores prepagos y muchedumbre ignorante que saludaba a un famoso.
Imposible movilizarse cerca de Casa Foa.
Para tomar el sol, descansar libremente y relajarme de la crisis globalizada había que llegarse hasta Rosario…
Muchas complicaciones,… y se ve que el motor se contuvo por mi.
Mis amigos, que tienen más esloras que yo, siempre me dicen: ¡Miki , ponele gas!…
La verdad –debo confesar- me tienta la idea. No sé si es traumático o que, pero en Vietnam, cuando atacábamos con el 5to batallón aerotransportado, teníamos indicaciones secretas y precisas de ametrallar a las cocinas de “Charlie” donde cocinaban el arroz a la manera peruana.
Según los informes de la CIA allí habría garrafas que estallarían en seguida por nuestro ataque sorpresa.
Desde entonces temo por mi seguridad y la de los míos. Nada de gas en mi vida. Hasta mi encendedor es a bencina…
¿Qué hice entonces el sábado?
Me quedé en casa, descansé en la hamaca que compré en Estocolmo en la fábrica de mi amigo Isidro, afincado allí desde los 70.
Isidro, huyó del paraguay por haberle tirado por la cabeza un jugo de naranja vencido a Stroessner.
Me quedé adormecido, aunque con un nudo en el estómago pensando en lo maravilloso de los barcos a velas.
Foto Nicola Di Bari