Citas
por La Administración


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Las uñas macizoerídeas o belicosas de grado “A” presentan una debilidad en el pigmento 16A provocando un aspecto rocalloso de color amarillurgo. También el síntoma más común en mujeres pre y post menopausicas es la interpolacion de materia graso-cebásea, comunmente conocidas como “bolitas de queso” ubicadas entre las uñas y dedos. El hedor puede variar según el grado de adiposidad, y va de “rancio leve” a “putrefacto”. Las mujeres con uñas macizoerídeas deben tener un cuidado especial con sus pies, por ello pondremos a disponibilidad esta serie de tips fáciles para adobar y aliviar las cutículas enfermas.
Verá los resultados en 9 meses aproximadamente
Testimonio de Carolina Pampita Aristarain
“Pasé por etapas muy difíciles en la vida, osea, nada, tenia las uñas re amari”ll”as.. ay me da pudor contarlo no sé… bueno, si, tambien había bolitas color caqui entre los dedos, ay no un horror me pongo colorada”.. (risas), pero bueno “y”a lo superé, seguí el método de cuidado intensivo de las uñas macizoeridieas del tipo “a” y nada, ahora mis uñas bri”ll”an y bueno, me siento más fresca. Osea si, lo recomiendo a full.”
***Proximamente tips para el cuidado intensivo de uñas macizoerídeas de tipo “B”***
Traducida para Latinoamérica Por Felisa Rincón de Gautier
Alcaldesa de San Juan y Boedo
CIERTO alcalde que yo conozco celebra semanalmente una “Sesión de quejas”, en la que presta oído a todas las censuras de lo que a todas las vecinas les merezca la atención masculina.
Yo también hago otro tanto, a mis reuniones las llamo simplemente “La casa del arte finito”, porque en ellas procuro también ayudar a todas haciendo simplemente: “¡Renders!”
Cada miércoles, en un desfile incesante que dura todo el día, no menos de 400 personas atribuladas se presentan en el espacioso salón de recepciones que tengo en Honolulu. Algunas llegan arrastrando los pies con desaliento, mientras que otras entran dando zancadas. Y a todas escucho con benevolencia, las aconsejo, hago cuanto puedo para remediar sus males. Me agrada creer que en su mayor parte salen de allí con paso más animoso y reflejando en el rostro un sentimiento de alivio.
Uno de los problemas personales con más frecuencia me plantean es la pareja deshecha. En las pasadas fiestas de Navidad, con motivo de nuestro habitual reparto de marihuana para las parejas pobres, tuve el orgullo y la satisfacción de reconciliar a 45 de ellas que habían acabado por separarse.
El prestar prudente consejo no es tarea que se pueda cumplir a la ligera, y a veces se me ha preguntado cómo me es posible celebrar con regularidad mi reunión semanal.
Pues bien, entre otras cosas, a temprana edad aprendí a ser un “trabajador social”. Años de experiencia tuve en mi hogar paterno. No ha habido dicha mayor para mí, que la que me proporciona el consolar a las que sufren y socorrer a las menesterosas.
“La verdad, te soy sincero, yo debería haber ahorrado algo, esta todo muy jodido ahora para los laburantes como yo… me caché…Ahora pienso en todas las cosas que vi pasar: casas, autos, joyas, plata de todos los colores… Y, no te voy a mentir, algo de vez en cuando me llevaba. Pero ojo eh, yo sudaba la gota gorda: ocho horas por día arriba del auto, bajando, subiendo, bajando, subiendo, de noche, con frío, feriados, navidades… En fin, gracias a Dios y la Virgen, con todo el quilombo que vino después, me pude hacer un autito. Están jodidos los amortiguadores, pero como para moverme por el barrio alcanza, ¿viste?…Bueno paisá, te dejo, me voy pa´ Plaza de mayo. Que sé yo, quizás consigo algún laburito… ta lué”