pegoni mango tsunami!
por Doña Florindadificultad *
duración del postre en tus manos 1 hr.

En este crudo invierno no hay nada que hacer, salvo comer, cobijarse en un confortable acolchado, pegoniar, y por sobre todas las cosas, no dejarse vencer por las bajas temperaturas en ningún aspecto. ¿Por qué dejar de tomar coca con hielo? ¿o una fresca ensalada? ¿por qué discriminar un apetitoso postre helado de mango con leche condensada? Pegoni tiene CARACTER. No anda con ‘chiquitas’. Es necesario defender los propios ideales frente a estas situaciones límites.
Teniendo algún aparato de calefacción prendido al máximo o simplemente unas medias mega abrigadas tipo ‘alpaca’ o de lana, con bufanda al cuello si es necesario, todo puede sobrellevarse sin mayores problemas. Ya estás 100% predispuesto a prepararte este increíble invento oriental que va a volverte (más) loco.
INGREDIENTES:
- 1 mango (en el barrio chino hay seguro, todo el año)
- 1 lata de leche condensada (placer extremo)
- Hielo
PREPARACIÓN
Para ambientar este momento se sugiere entrar aquí y hacerle caso al dragón que mueve las caderas cuando baila. ES MUY FÁCIL. Pelar el mango y cortarlo de forma despareja (sentite libre) en trozos y luego colocarlo en un vaso (en lo posible alto). Picar el hielo con ahínco (para esto podés hacerlo ‘a los golpes’ envolviendo al hielo en un repasador limpio o si sos muy sofisicado, en una procesadora) y rociar arriba del mango en el vaso. Por último, vertir la leche condensada encima del hielo, la candidad que quieras (MUCHO ES MEJOR). Y listo. Repetimos: es DEMASIADO rico y lo más importante: rinde muuuucho tiempo el postre.











Como su nombre lo indica, la develación involuntaria de coxis, también denominada “sindroma del trabajador a domicilio” o directamente “lapicero”, se caracteriza por la exposición de la zona aledaña al “huesito dulce” es decir, el fin de la espalda y comienzo de los glúteos.
