Archivo de November, 2007

Aarghctualidad!

La aridez del norte

por Chuyo

LA RECOLETA, EL BARRIO CON MAYOR
ÍNDICE DE INHIBICIÓN SEXUAL

De acuerdo a un informe realizado por el Centro de Estudios en Sexología de la Asociación Católica, sería en el prestigioso barrio de la Recoleta en donde se encontraría el mayor índice de mujeres con padecimiento de inhibición sexual generalizada de todo el país.

Mientras se estima que, en promedio, solo una de tres mujeres logra llegar al clímax durante el coito, en las damas de la zona norte, bautizada de esa manera por el convento de la orden franciscana que llevaba el mismo nombre, la cifra se reduce a la mitad y apena una de cada seis lo hace

Los valores, recogidos por instituciones médicas que responden a la iglesia católica, indican también que la cantidad de ‘recoletas’ que jamás ha alcanzado el orgasmo arañaría el 30 por ciento, un 200 por ciento más que las cifras regulares.

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Aridas: así serían las tierras del norte

Por su parte, el Arzobispado porteño, que responde a las órdenes del cardenal y primado de la Argentina Monseñor Jorge Mario Bergoglio, se mostró interesado por el informe en cuestión ya que, según documento emitido en los ultimos días, a pesar de la falta de deseo sexual la tasa de natalidad católica en la zona es similar a otras de igual condición económica y social.

De acuerdo a la Agencia Informativa Católica de Argentina, los valores sobre la cantidad de bautizados responden a un informe realizado a principios de año por la Universidad Católica Argentina, que determinó medidas similares en el barrio en cuestión y otras zonas del norte de Buenos Aires como Belgrano, Acassuso o San Isidro.

Para la arquidiócesis de Buenos Aires, la tendencia demostraría en forma científica la correcta aplicación de los preceptos de la vida de pareja inculcados por la iglesia, en donde debe amarse a Dios “por sobre todas las cosas”. Tampoco faltarton las organizaciones de tipo ortodoxo como el Opus Dei, que no ocultaron su felicidad ante tal noticia.

La frigidez es un trastorno de la excitación sexual en la mujer, que consiste en la imposibilidad de alcanzar o mantener la excitación sexual. Puede deberse a causas tanto psicológicas -estrés, depresión, conflicto de parejas- como físicas, entra las que se encuentran las alteraciones del sistema nervioso, el uso de ansiolíticos o el alcoholismo.


General

¡Primicia! ¡Exclusivo! ¡Oferta! ¡El borrador del mensaje navideño del Cardenal Bergoglio!

por lemmycaution

En los meses previos a la pasada Navidad, la Radio de la Ciudad de Buenos Aires emitía periódicamente un saludo sumamente inquietante del Cardenal Bergoglio. Juramos por lo que más valoramos en la vida (los chipás y el polvo de jugo Tang) que lo que van a escuchar es verídico.

 

boomp3.com

Seguramente todo lector-escucha encontrará que la sola reproducción de este material de archivo ya es suficientemente merecedora de ser publicada. Y sin embargo, en el más comprometido espíritu de investigar a fondo nuestras divulgaciones, la producción de Aargh! tuvo acceso al borrador original que escribiera Jorge Bergoglio de puño y letra, y que fuera más tarde revisado y tachado por el encargado de Relaciones Públicas de la Iglesia, quien nos lo entregó a cambio de tres cajas de profilácticos y dos potes de vaselina. Su restauración, árdua tarea, involucró la disolución de numerosos pegotes y manchas de rimmel, y lo ponemos disponible para el lector en formato electrónico a continuación.

En esta Navidad, escuchemos el mensaje del Cardenal Jorge Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina.

Navidad, garrapiñada, ananá fizz, tomarse hasta el agua de los floreros… y ahí justo se te aparece un niño, entonces arrancan las caricias y los besos sin ahorrar ternura. Ah, se me hace agua la boca. Cuando uno ve a un chico se transforma, el ritmo del corazón se acelera, siente mariposas bajo la sotana, en la zona de la ingle. Y cuando le ves ese culito suavecito y paradito sentís terribles ganas de acariciarlo. Es muy difícil, ustedes no nos entienden, no comprenden lo que sufrimos. En el seminario, por años enteros nos enseñan a amar al prójimo, su inocencia, la ternura provocadora que tienen… en realidad somos buenos alumnos, aprendimos y aplicamos el mensaje de la Iglesia. Porque ellos son los más inocentes.Y nosotros también somos niños como ellos delante de Dios. Dejémonos de joder, entonces: nadie prohibe a los niños “jugar” entre ellos, guiño guiño. Quiero decir, ustedes saben cómo los chicos gustan de jugar al doctor, acariciarse y esas cosas, ¡por Dios!. Entonces, si somos todos niños, ellos (los niños) y nosotros (los curas), ¿qué drama hay que nos divirtamos un poquito entre nosotros? En esta Navidad, abrámosle la bragueta al pantaloncito de un niño, démosle una y otra vez, oh sí, todo el amor de nuestro corazón y dejemos que niño con niño juegue, que con su juego de caricias la tan ansiada saciedad finalmente nos invada. Animate. Dejate de joder y traé a tu hijo a la Iglesia así lo podemos acariciar, por Dios, no aguanto más, esta Navidad estoy a full. ¡Dios! Ya es diciembre, no veo la hora de conseguir un poco de “ternura” y después, bueno, aguantar hasta la Pascua del año que viene a pajas. Por favor, contactate con nosotros.


Merca & dising

Turbio!!

por marmotaeficaz

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Aleatorios

Posibles nombres de bandas de rock cristiano

por La Administración

  • Hell, not
  • Follow the leader
  • Evangellica
  • Ñu Testament
  • Praise the preacher
  • G sez
  • The White Doves
  • Iggy Pope
  • Jesus Priest
  • Faith God More
  • BC/AD
  • Krucifixión
  • La 33
  • White Sabbath
  • GodStars
  • The Apostolic Spree
  • Love and Crosses
  • Los siod
  • The Sheepers
  • Soundgarden of Eden
  • Hipster Sister
  • Nun Inch Nails
  • The Clerical Brothers

(Confeccionado por Monsieur Côtelette y lemmycaution)


Poemas Pelotudos

Secuencias y combinaciones de botones en un sistema coordinado

por a.salcedo

Anoche, sediento del agua servicial,

bajé a la cocina y encendí la luz.

Grave fue mi sorpresa al ver

una cucaracha rumiando entre las migas.

Fue su paz lo que me asombró,

pues aproximé mi cuerpo para espantarla

pero ella no acusó recibo.

Me acerqué aun más, hasta ver sus ojos fanáticos

y le susurré: “Tal vez sea el momento de irse.

La luz está brillando sobre tu carcaza,

Y la espesa guarida que tanto amas

todavía está lejos”

Ah, pero la guacha, sin el menor reparo,

dio media vuelta y siguió masticando

la baba jugosa del polvo y el pan,

ignorando las reglas implícitas

entre artrópodos y mamíferos,

las viejas normas de sal

(pues cierta vez compartimos el mar)

Recuerdo haberla pateado.

Recuerdo mi pie y el impacto.

Recuerdo el jugo manchando el zapato.

Recuerdo haberme sentado a pensar

¿Qué es esta guerra entre hermanos,

si una vez compartimos el mar?


Domingos de Súper Acción

Un par de cosas sobre el cristianismo que aparte de no saberlas,no te importa.

por ICE

Imagino que hace mucho no leen los diarios del siglo XVII pero se encontrarían con una tapa así : “Cura volador,sorprende a todos levitando!” (Inquisition Times) o “High as a priest” (Rolling Skull, revista semanal sobre la inquisición).

San José de Cupertino (1603 - 1663) es un santo italiano.Se decía que era poco inteligente,pero poseedor de una levitación milagrosa e intensos estados de extasis.Se lo nombró santo de los aviadores,de personas con retrasos mentales y malos estudiantes,fue canonizado en 1767.

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Aqui vemos al santo en uno de sus vuelos

Incubus:

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Son demonios nocturnos,que tienen sexo con humanas mientras duermen, (los Sucubus lo tienen con hombres) y de esa unión consiguen seguir viviendo y procrearse.

En la epoca medieval era muy común que las mujeres reportaran ser violadas por uno de estos demonios. Hay casos de monjas que han tenido hijos luego de un supuesto ataque sexual por parte de estos seres. Se cree que era una forma de condenar los sueños eroticos y tacharlos de impuros….hay que ser sinceros, era muy dificil ser católico si uno tenia que dar cuentas hasta de sus sueños! pero esta gente lo hacía.Mas adelante los incubus formaron una banda de rock y las relaciones sexuales que tienen con humanas son ahora de mutuo acuerdo.

Por ultimo, quien no jugó alguna vez con la idea de utilizar la magia a su favor? o si nunca usaste la magia, al menos leiste un par de libros de Harry Potter?

Bueno,este libro es para vos:

malleus.jpg

El Martillo de las Brujas

Malleus Maleficarum era el libro que usaba la inquisición para la caza de brujas durante la histeria brujeril medieval,contenía la info de como reconocer, atrapar e interrogar a una sospechosa. Las mujeres, por su supuesta debilidad de espíritu e intelecto inferior, eran más propensas a ser consortes de Satán, para eso se usaba “El martillo de las brujas”, libro que desde Aargh recomendamos sea leído por todo hombre de buena familia.


El Ilustre Desconocido Ilustrado

espera de sala de

por Monsieur Côtelette

Con su uña encarnada cubierta con una venda improvisada a base de algodón y cintaescoch, entra cabizbajo a la sala de diez metros cuadrados sin ventana y realiza los trámites pertinentes con la secretaria de turno, los cuales le permitirán atender al turno que solicitó con antelación a la secretaria de su médico de cabecera elegido al azar en la cartilla. Se dirige al otro lado del salón y se deja caer pesado sobre la única silla de plástico acolchado libre, maldiciendo para sus adentros al solicitadísimo horario de las diecichococuarentaicinco horas, gracias al cual es probable se vea obligado a esperar durante quien sabe cuantos chiclosos minutos. Toma alguna revista y lee algún chimento pasado de moda que ya no tiene sentido, que nunca tuvo sentido se corrige al instante. Ofuscado va a servirse una segunda, pero descubre que la otra opción son magazines dedicados a la pesca deportiva y se da por vencido.Frente a el, una obesa niña con claros problemas de autoridad lo observa de con un entrecejo fruncido en forma apenas perversa, y le muestra su lengua, la que vuelve a su recinto de origen para hacer puchero una vez recibido el regaño de su madre, escuálida y efímera dama desprovista anatómicamente de músculos, hecho que produce, ante la observación de la susodicha en conjunto con su progenitora, la sensación de que los problemas de autoridad de la pequeña -pequeña cronológicamente hablando- han empezado en el vientre materno y, viciosa, la mullida infante hubiese hecho uso del cordón umbilical como si este se tratara de una manguera a presión propia de bombero y absorbido todos lo nutrientes ingeridos durante los nueve meses de embarazo. Y ni hablar de la lactancia.

A su lado, una señora con medio siglo sobre sus espaldas, a la cual solo puede examinar mediante el reflejo proyectado sobre el vidrio protector de una lámina de un cuadro de dudosa calañe, lo observa solo por un instante y solo de reojo, para luego proseguir con el minucioso análisis de sus perfectas uñas postizas que por alguna razón insiste en emparejar con un lima, como si aquel recién llegado, o incluso cualquiera en la sala, no merecieran más que un segundo de su atención el cual es seguido de despectiva mueca de labios embadurnados color carmín, como para demostrar su descontento quien sabe con que cosa. Gesto que, por otra parte, cabía esperar que realizara con todo el universo conocido y por conocer, excepto, claro está, que se tratara por ejemplo de una personalidad pública de cualquier índole incluida vedettes y literatos, a la cual probablemente se le abalanzaría estrepitosa en búsqueda de un autógrafo un beso una foto, el deseo de un poco de algarabía premenopáusica y, quien sabe, quizás la fantasía de un romance fugaz de una noche, hecho que jamás ha ocurrido y es probable que jamás ocurra a pesar de que la señora afirma haber conocido en sus años mozos la intimidad de un galán de telenovela pasado de moda.

A su derecha, ocupando la última silla del consultorio se encuentra un demacrado y muy pronto calvo oficinista, uno de esos con zapatos añejos, una batería de trajes idénticos y nudos de corbata filosos y siempre asimétricos, que lo analiza desconfiado, quizás simplemente por el hecho de saber que, a diferencia de él, que tuvo que hacer tiempo en el centro para atender al único turno de este bendito doctor de morondanga y encima llegó temprano, el recién entrado ha arribado sobre la hora y en consecuencia es probable que pase al consultorio primero, mientras que él se verá obligado a esperar otros quince minutos más con la vena hinchada por deseos de hogar, un pobre pero honrado laburante de doce horas por día como un negro rompiéndose el lomo por unos mangos mugrosos que no te alcanzan para nada en este país de corruptos y chantas y encima acá no se puede fumar pero la gran siete para que le habré hecho caso a Martínez de contaduría y me pasé a esta obra social que resulta ser una porquería todo para ahorrar unos mangos que no alcanzan para nada con esta inflación galopante no si algunos parecemos meados por un elefante, y todas esas cosas.

Ya sin ningún interés en la revista, interés que nunca tuvo se corrige al instante, pasa las páginas en forma mecánica mientras el oficinista cuenta los cerámicos del piso y la mujer de aire engreído observa siempre de reojo a la mocosa de tamaño considerable la cual juega a retorcerle la cabeza a su muñeca con tal vehemencia que consume calorías y para reponer el desgaste pide un alfajor a su madre la cual se niega primero y cede luego solo porque tiene su mente ocupada en la confección de la lista de las compras que rápidamente olvida al igual que el oficinista olvida la cuenta de azulejos que estaba llevando y empieza de nuevo y la mujer de aire engreído continúa observando a la niña pero ahora sin mirarla y él empuja las paginas hacia la izquierda sin reparar en su contenido todo porque creen oír que alguien va a salir del consultorio.

Pero no, eso no pasa. Y entonces vuelven a sus tareas. Y esperan. Todos. Esperan a que la puerta se abra con un crujido y un paciente salga primero, seguido del doctor que avanza solo un poco por sobre el umbral de su lugar de trabajo y llama sin ganas al apellido de alguno, con un poco de suerte uno, y que alguien, ojalá uno, se levante contento porque ahora podrá ser diagnosticando como se lo merece, porque la espera ha terminado y no deberá seguir soportando el sopor mental del inactivo agotado de examinar la grotesca lámina que reproduce un grotesco cuadro, soportar deseando que uno sea el próximo en ser llamado y se convierta en el ganador en la competencia por ver quien entra primero a la cual todos se prestan silenciosos y supuestamente indiferentes, deseosos para sus adentros escuchar el nombre impuesto y declararse victoriosos con el esbozo una leve pero socarrona sonrisa burlona de sus contrincantes que casi nunca pasa desprevenida y tiene como respuesta el fruncido de seño y entrecerrado casi imperceptible de ojos, la maldición a volumen inaudible al doctor sobrecargado de turnos, a su madre, a toda su familia incluida, al sistema de prepagas y, por sobre todas las cosas, al recién llegado con suerte, que se levanta y devuelve la mueca a la niña obesa, la mirada al oficinista que protesta para sus adentros la falta de respeto que estos vivos tienen con uno, el desprecio indiferente a la cincuentona de aire engreído la cual ya ha vuelto a psíquicamente a los pectorales de su profesor de aerobics, y magnánimo estrecha la mano del doctor que en exactos 346 segundos lo despachará hacia la mesa de la secretaria, previa invitación a solicitar otro turno para así poder extirpar esa uña encarnada que fue el comienzo del asunto.