Para no caer en dudas y miedos, Guillermo Montenegro, Ministro de Educación Porteño, nos desasna respecto a los usos y costumbres del taser, actual diva de la Policía Metropolitana, con un video titulado “Es el taser una picana?”.
El siguiente es un cuadro de una guía de información real sobre el Parque Ischigualasto, también conocido como Valle de la Luna. Describe 5 instancias de comportamiento de los pumas, qué peligro representa cada una, y cómo comportarse ante ellas.
Si para la cuarta no se están riendo, no se molesten en volver a chequear este sitio.
Gracias a mi amigo Dani, flamante biotecnólogo, que me facilitó este verdadero trozo de comedy goldmine.
Por alguna razón que en Aargh! todavía no acabamos de dilucidar, parece que de nuevo llegan “Las Fiestas”. Las reglas de estilo dictan que las pintemos “odiadas por muchos, amadas por otros tantos”, pero la realidad observable es que son detestadas por un sector de la población considerable -que siempre se encarga de hacerlo notar al prójimo a través de ciertas formas retóricas tan variadas como poco originales- y aceptadas cuasi estóicamente por otros tantos que han logrado llegar a mejores términos con su superyo, superando al menos una barrera de la adolecencia, mientras que sólo son amadas por los oligofrénicos, entre los cuales el lector sabrá contar a su tía borracha y asídua usuaria de cama solar, y también a ese-pariente-que-siempre-me-cuesta-explicar-qué-vendría-a-ser-de-mí pero que siempre le noté un dejo de bisexualidad contenida.
De modo que, mal que cueste aceptarlo, las Navidades son una época de un alto caudal de emociones: los emo que las odian tienen la sensibilidad a flor de piel buscando pelos y señales de cómo “el ser humano se transforma en un pelotudo durante ellas”, el adulto contemporáneo gasta todas sus energías en tratar de ignorar o desviar las conversaciones del emo hacia temas como el clima, el fútbol o Ricardo Fort, y el subnormal se entrega a su goce eyaculatorio luego de una máscara de sobriedad emocional de once meses.
Lamentablemente, los regalos navideños no hacen sino exacerbar estos estados mentales: el llorón elige verlos alternativamente como “lo único bueno” o “la muestra más cabal de la falsedad” (poco importa cuál de las dos), el más o menos centradito putea por tener ir al shopping un 23 para elegir algo para quedar bien con todo el mundo, y los Twitty comienzan a babear y respirar pesadamente imaginándose las reacciones de sus “seres amados” (sic) al ver lo que ellos cuidadosamente les eligieron.
Por eso, el Departamento de Salud Emocional de Aargh! lanza esta Campaña de Bien Público para la Atenuación de los Efectos de los Regalos. Apelamos al sentido social de nuestros lectores para difundir esta inciativa comunitaria.
Si Ud. debe hacer regalos en estas Navidades, tenga a bien evitar los siguientes:
- Calzoncillos Eyelit
- Medias soquete
- Medias tres cuartos
- Medias sin manga
- Medias can-can
- Medias cualquiera sea su formato
- Agendas
- Marcos para fotos
- Portasahumerios
- Almanaques
- Velas aromáticas
- Dinero en efectivo
- Esos ositos chiquitos de peluche con un corazoncito que dice alguna cosa cursi
- Botellas de Trapiche que Ud. luego le pintará al regalado como “qué vinito te regalé, eh”
Con su aporte no solo estará evitando la depresión del regalado sino de todo el grupo navideño. El país y el 2010 dependen de Ud. No sea forro.
Es un mensaje de Aargh!
PELÍCULA: 2012
DIRECTOR/GUIONISTA: El de Día de la Independencia
GÉNERO: Catástrofe
REPARTO: un blanco, un negro, un indio y el presidente de EEUU
Jajajajajajajajajjajaj, el presidente de EEUU también es negro, así que ahora tenemos dos. También hay una minita, pero tiene hijos tontos, no la toco ni con un palo.
La cosa es así: esta película es malísima. Fui con la esperanza de ver muchas secuencias de destrucción edilicia y lo logré, pero entre terremoto y maremoto siempre había un tipo llorando. La historia no tiene sentido, pero no importa, porque lo que vamos a ver es la muerte virtual de miles de millones de personas.
Las películas catástrofe no suelen tener muchas fichas puestas en el argumento o el diálogo porque zafan con los efectos especiales y 2012 es el ejemplo perfecto salvo por el hecho de que no zafa una mierda. Tendrían que hacer la secuela: “2012 2″ y que haya monstruos, porque se quedaron medio cortinas con la ola gigante que aniquila todo. Sí, está bien, es una ola de 1500 metros, ajá, sí, y el presidente se suicida, pero no. Ah, y los únicos que se salvan son multimillonarios. Comete ese sanguich.
Calificación: 2
+10 por la escena de escapatoria en la limusina, -8 por todas las escenas que no son de catástrofe, la actuación y el guión
Es una suerte que Botafogo, ese prohombre del rock nacional que concienzudamente asumió su cargo y rebautizóse como Don Vilanova, tome las riendas y nos de una lección de música, enseñandonos quien es quien en el negocio del rock cabeza.






